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A mi Entender

Posponen reparación de la Planta Cloro Sosa de Sagua la Grande

Planta Cloro SosaLa reparación general de la Planta Cloro Sosa, perteneciente a la Empresa Electroquímica de Sagua la Grande, prevista a iniciarse este 18 de febrero fue pospuesta ya que para realizar la parada de la industria es necesario tener garantizado el cloro comprometido con las entidades del país.

Todavía no existe una fecha oficial para comenzar las labores de reparación que tiene entre sus propósitos el montaje de una nueva nave de salmuera, así como mejorar la tecnología y la infraestructura de la fábrica, única de su tipo en Cuba.

¡Ya estamos en Congreso!

lMás de 60 organizaciones sindicales de 30 países habían enviado hasta ayer miércoles sus mensajes de saludo al XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) que inicia hoy sus sesiones. Entre las más entusiastas destaca la misiva de la dirección de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca, de Venezuela (CBST), que en nombre de sus organizaciones afiliadas y en el suyo propio, saludan con júbilo la celebración del aniversario 75 de la CTC y su XX Congreso.

“La CTC, fundada por el Capitán de la clase obrera, Lázaro Peña, en sus décadas de existencia ha sido un baluarte en la lucha de los trabajadores del mundo y en especial del proletariado latinoamericano que han visto en Cuba y su Central el ejemplo de lo que un pueblo es capaz de hacer en el combate por la emancipación y el socialismo”, expresa el mensaje de la CBST.

Del mismo modo, la Federación Sindical Mundial (FSM) felicita a la dirección de la CTC por su nuevo cumpleaños y la celebración del XX Congreso, a la vez que hace extensivo su fraternal abrazo a todos los trabajadores afiliados y al pueblo cubano. “Para la FSM es un orgullo tener entre sus filas la CTC, con su trayectoria ejemplar de 75 años en la primera fila de las luchas de los trabajadores, con una contribución de gran importancia a la construcción del socialismo en Cuba y a la defensa de la Revolución”, expresa la carta enviada por su secretario general George Mavrikos.

Por su parte, la Confederación de Trabajadores de Ecuador (CTE) transmite en ocasión del magno evento del movimiento sindical cubano sus votos para que los debates y resoluciones que se adopten en este contribuyan al perfeccionamiento y la consolidación del socialismo en Cuba y sirvan de ejemplo para la clase obrera de América Latina y el mundo, que aspira avanzar hacia el fortalecimiento y la felicidad de nuestros pueblos.

Fidel Castro: El prólogo que me solicitaron


El hábito de cumplir los compromisos me llevó a recordar que le había prometido a Julio Camacho Aguilera, viejo y curtido luchador, escribir un prólogo al libro elaborado por su esposa Georgina Leyva Pagán, del que se imprimiría una nueva edición para la Feria del Libro en febrero de 2014, coincidiendo con el 90 aniversario de su natalicio en marzo del presente año. Gina es una mujer valiente y consagrada.

Lo peor es que no podía alegar que en el año del 55 aniversario del triunfo de la Revolución yo estaría saturado de trabajo porque, realmente, tanto Julio como Gina, me habían solicitado el prólogo hacía muchos meses. Cuando les dije que habían transcurrido más de 60 años desde el 26 de julio de 1953, me enviaron una copia editada en 2009, es decir, 56 años después. De modo que no me quedó más remedio que contar lo que recuerdo con total lealtad.

En el propio libro se muestra que éramos un pueblo pacífico que vivía en equilibrio con la naturaleza, intercambiando armoniosamente con ella. Apenas rebasábamos la cifra de ciento veinte mil habitantes.

El astuto navegante europeo que “nos descubrió” creyó realmente que había llegado a la India. Nadie sabe cuándo tomó conciencia de su error. Pese a tener la razón en torno a su teoría sobre la redondez de la Tierra, no es difícil comprobar, por el rumbo que llevaba, que no llegaría a la India, sino a China, donde ya en aquellos tiempos conocían la pólvora, la brújula, los metales duros, y disponían de ejércitos con decenas de miles de soldados de caballería, alimentos abundantes, especies y riquezas que Europa ignoraba.

Sin duda, Colón y sus marinos europeos habrían recibido un trato exquisito en China. Sus veleros cruzaban por el norte de Cuba y no lejos del actual territorio yanki, cuando los llamados indígenas hablaron de una isla mayor situada al sur. Girando hacia el suroeste llegan a nuestra Isla, toma posesión de ella y poco después, afirma: “es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron”.

Pero, qué tendrá que ver esto con Camacho Aguilera, se preguntarán algunos. ¡Mucho! La primera acción revolucionaria de este se produce en Guantánamo, donde los yanquis poseen una gran base naval, ocupada por la fuerza, cuatrocientos diez años más tarde, una de las zonas más importantes para el desarrollo marítimo de nuestro país y que, en la actual etapa, constituye un centro de tortura donde son hacinados ciudadanos de cualquier otra nacionalidad del mundo.

Hay que ver lo que en la actualidad se publica por las agencias de información más leídas del mundo. En ellas se pueden apreciar los gravísimos peligros que amenazan la supervivencia del género humano. Hay días que apenas hablan de otros temas.

Cuando en mi modesta lucha, como la de tantos otros jóvenes cubanos, tomé conciencia de la necesidad de un cambio radical en nuestro país, sumábamos ya más de 50 veces el número de personas que habitaban nuestra Isla, hablábamos el mismo idioma y éramos capaces de albergar sentimientos similares, aunque la mayoría no supiera leer ni escribir.

Al amanecer del 26 de julio de 1953, cuando llevamos a cabo la idea de tomar la fortaleza del Moncada y el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo —16 meses después del golpe de Estado que llevó a Batista al poder por segunda vez el 10 de marzo de 1952, en vísperas de unas elecciones presidenciales donde sus posibilidades de triunfo se reducían a cero—, yo no tenía la menor noticia de la existencia de Camacho; él estaba igual que otros muchos jóvenes en cualquier parte del país cansados ya de soportar pobreza, desempleo, explotación e injusticia, que contrastaba con la vida privilegiada de una minoría asociada a los propietarios extranjeros. Quien no entendiera esto no entendería absolutamente nada.

Por mi cuenta había reclutado ya más de mil jóvenes, militantes del Partido Ortodoxo, que odiaban los abusos y horrores del régimen militar de Batista, quien tras el Golpe de los Sargentos el 4 de septiembre de 1933 usurpó, como sargento taquígrafo del Estado Mayor, la rebelión de los soldados que culpaban a los oficiales de los crímenes del “machadato”.

Gerardo Machado, antiguo y casi desconocido oficial del Ejército Libertador se convirtió, en virtud de los manejos intervencionistas y las costumbres de los yankis, en presidente del país, donde impuso un régimen sangriento.

Camacho y Gina, tal vez hasta el 26 de julio de 1953, ni siquiera habían oído hablar de mí; estudiante que concluía sus estudios como alumno de la Escuela de Derecho, y vencía también casi la totalidad de otras asignaturas de Ciencias Políticas y Diplomáticas de nuestra Escuela. Mis notas habían sido satisfactorias y debía además autosostenerme. Pero al circular las noticias que se expandieron rápidamente aquel 26 de julio de 1953, Camacho hizo todo lo posible para comunicarse conmigo, ofreciéndome sus conocimientos sobre las experiencias campesinas en el “Realengo 18”, de las que Pablo de la Torriente Brau había escrito un brillante relato antes de marchar a España para combatir el golpe traidor de Francisco Franco, el más fiel servidor de la Alemania nazi al desatarse la guerra genocida y criminal contra la URSS, primer Estado multinacional y socialista del mundo.

Pablo de la Torriente Brau murió en una trinchera de primera línea que defendía uno de los frentes de la República española, donde más de mil compatriotas cubanos se afirma que participaron en aquella guerra. Yo había leído varios de sus escritos que ayudaron a forjar una conciencia política. ¡Qué falta me habría hecho hablar con un hombre como Pablo de la Torriente, de cuyo libro sobre las luchas en el “Realengo 18”, ubicado en la región de Guantánamo, extraje conocimientos tan útiles!

Nadie creería que Camacho se convirtió en un dolor de cabeza adicional.

Quiéralo o no es una historia larga, y tal vez sin ella carecería de sentido lo que aquí escribo.

Cuando el Granma llegó a Cuba con 82 hombres a bordo, donde podían viajar con cierta comodidad 12 tripulantes, había tardado dos días más de lo previsto y por ello, de puro milagro, no se hundió a lo largo de más de mil millas, por los “nortes” tempestuosos de la época; o a 10 o 12 millas de la costa por las cañoneras de la tiranía. Un combatiente nuestro había caído al agua estando de guardia, nadie sabe si por casualidad o por cansancio, nos ocupó dos horas como mínimo a fin de salvarlo. Era de los que atendían el rumbo de la embarcación. El navegante principal, uno de los oficiales de la marina con el grado de Comandante, desplazado por Batista, se había ofrecido gustoso para acompañarnos. El problema es que en ese momento crítico del desembarco se olvidó de los faros que indicaban la ruta exacta de la entrada por aquella zona llena de riesgos, en las proximidades del faro ubicado en el extremo suroeste de la antigua provincia de Oriente.

El Granma había dado ya 3 vueltas y el exmilitar estaba solicitando una cuarta cuando ya amanecía e iba a salir el sol. Le dije con evidente irritación ¿tú estás seguro de que esa es la costa de Cuba?, más para fastidiar porque evidentemente era nuestro país: “Enfila a toda máquina hacia ese punto hasta que penetre la proa en la orilla”. Hecho esto, un viejo compañero, René Rodríguez Cruz, delgado y bajito, sin carga alguna, descendió por la proa. Tras él y confiado desciendo yo con fusil en mano, canana repleta en la cintura, y mochila en la espalda que pesaba más de 60 libras, incluyendo una pistola-ametralladora con muchas balas y otras cosas esenciales, pero a medida que me movía las piernas se enterraban más y más hasta que estuve a punto de ahogarme. Pude al fin salir auxiliado por otros compañeros, con fusil, canana, cantimplora, la dotación correspondiente, y comienzo a caminar. Raúl permanece en la nave hasta extraer la última arma que traíamos como alijo y comenzamos de inmediato a marchar. Dos horas tardamos en cruzar aquellos pantanos. Lo increíble es que estábamos a unos cuantos metros de un muelle, perfectamente visible, si la embarcación hubiese hecho el recorrido correcto.

Otro serio inconveniente fue que al producirse la sublevación de Santiago, dos días antes, los compañeros de aquella heroica ciudad no hubiesen cumplido la orden estricta de comprobar nuestra llegada a la costa antes de convocar al alzamiento, como estaba acordado y reiterado a una sola persona. Batista, que tenía sus fuerzas principales de aire, mar y tierra en La Habana, dispuso así de 48 horas para trasladar sus tropas élite a la provincia de Oriente y su aviación de combate al aeropuerto de Camagüey, desde donde tardaban apenas 20 minutos en llegar a la zona de operaciones.

Exploramos la zona más próxima al lugar donde habíamos arribado y no se habían reunido todavía todos los expedicionarios; los aviones enemigos volaban rasantes en busca nuestra. Al día siguiente, mientras marchábamos hacia el Este, fui observando bien el área, era llana a lo largo de varias decenas de kilómetros, propiedad de importantes empresarios azucareros de la alta burguesía, con caña en diversos estadios de cultivo que esperaban la próxima zafra que comenzaría en febrero. La zona cultivable estaba franqueada por una amplia faja de tierra rocosa cubierta por un bosque denso y tupido donde no podía sembrarse alimento alguno. Con anterioridad, nuestros hombres se habían ya reunido y contábamos con más de 50 fusiles con mira telescópica bien ajustados.

Las tropas élite fueron enviadas directamente a la región del desembarco y lo primero que hicieron fue ocupar la línea Niquero-Pilón con varios batallones para impedir nuestro acceso a la zona occidental de la Sierra Maestra a lo largo de la costa sur de la provincia de Oriente. A pesar de eso, el cuartel de Niquero era de madera y no habría podido resistir los disparos de 82 tiradores si hubiésemos desembarcado por el muelle que mencioné.

Tres días habíamos tardado en llegar a Alegría de Pío después que nos reagrupamos. Tras el rigor de las marchas por los terrenos pantanosos, después de un largo viaje, la fuerte tensión, el escaso alimento, y evadiendo los espacios donde la aviación podría descubrirnos y atacarnos, llegamos a un punto donde ubiqué los 82 combatientes.

Estaban tan agotados algunos compañeros que imaginé no podrían descansar en aquel terreno rocoso y decidimos ubicar la tropa en un pequeño bosque, a 100 metros aproximadamente, antes de llegar a ese punto.

De haber permanecido en el lugar escogido la noche anterior habríamos fusilado la unidad militar que nos perseguía por el rastro, pero era de noche y el enemigo no se movía a esas horas; por lo que di la instrucción de que el destacamento acampara a pocos metros de aquel lugar en un pequeño bosque de tierra cultivable, bordeada por caña.

Al día siguiente no fue inspeccionada la ubicación correcta de nuestra fuerza, y las postas en la retaguardia no estaban a la distancia correcta del resto del personal que seguía descansando. Nuestros hombres comenzaban a subestimar a un adversario demasiado cauteloso. Muchos dormían plácidamente. Nos faltaban a todos los conocimientos elementales de un sargento de pelotón.

Próximo al mediodía comenzó el juego aéreo del mando enemigo. Algunos aviones de combate pasaban por encima de nosotros a 500 metros aproximadamente, pero no disparaban. A medida que avanzaba la tarde iban volando a menos altura y aumentaban el número de vuelos. Era ya cuestión de esperar una hora más y dirigirse al bosque rocoso. No disponíamos de armas antiaéreas y, en tales circunstancias, habría sido lo más correcto introducirse en el bosque antes de que el enemigo comenzara el ataque. Pero no hubo ya tiempo, el enemigo atacó por aire y tierra tan pronto que los que nos perseguían chocaron con nuestra retaguardia, provocando una gran dispersión.

Yo, que estaba tendido con el fusil en la mano y la canana con todas sus balas me moví unos 15 metros, al iniciarse el ametrallamiento por aire y tierra me desplazo por el cañaveral que está a mi izquierda, desde la dirección que tomé, y me detengo apuntando hacia delante, pero ningún soldado enemigo penetró desde aquella dirección. Algunos compañeros cruzaban rápido por mi lado sin detenerse. Reconozco a uno de ellos, traía un fusil y varias balas en los bolsillos y se queda allí conmigo. Poco después llega Faustino Pérez, no trae arma alguna, pero sí noticias sobre el Che que estaba atendiendo, como médico, a un compañero mortalmente herido y después se había reunido con Almeida. La dispersión era total.

Cuando cesaron los disparos del cañaveral nos trasladamos al bosque que estaba, como dije, a menos de 100 metros. Había visto desaparecer abruptamente el trabajo de años. Quedaba conmigo un hombre con fusil, sin canana y varias balas. Tenía la esperanza de explorar el bosque donde suponía podría encontrar un número de compañeros bien armados y de buen temple, dispuestos a continuar la lucha. No hablé una palabra y me tiré a dormir en la paja de caña.

Bien temprano tuve una amarguísima experiencia. Le explico a Faustino, que era capitán como jefe de una organización aliada, la idea de explorar el bosque y él, que no llevaba ni su fusil, me responde tranquilamente: “¡No!, yo pienso que debemos seguir por aquí donde está la caña”. En ese instante me indigné tan profundamente que casi no podía articular palabra. Él provenía del Movimiento Nacional Revolucionario del profesor Bárcenas. Percibí casi instintivamente la enorme fuerza del “espíritu pequeño burgués” que en general era alérgico al marxismo, el leninismo y el socialismo. Aunque no lo manifestaran en voz alta sus acciones previas y posteriores lo demostraban así, a tono con esa mentalidad que los yankis habían extendido por el mundo desde el triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia, lo cual desde luego no le impedía a la pequeña burguesía oponerse al brutal golpe de Estado que era repudiado por el pueblo. Me apena decirlo porque Faustino era un hombre valiente, que se sentía feliz luchando en la clandestinidad. Cuánto aprendí al tener que tragar de un golpe aquella realidad.

Cuando tuvo lugar el movimiento de Paz Estenssoro en Bolivia, a raíz de la derrota del ejército boliviano por los mineros cargados de explosivos, y nosotros guardábamos prisión por los hechos del Moncada, Faustino se había convertido en barcenista, nombre derivado del apellido de un profesor de la Universidad, persona realmente sana, quien le había informado al profesor Agramonte, candidato sustituto de Eduardo Chibás en las elecciones presidenciales de 1942, que Batista realmente no estaba conspirando, porque todo marchaba bien entre los sargentos según sus noticias, pero desgraciadamente no tuvo en cuenta que esta vez la conspiración era con los capitanes y no con los sargentos.

Escribir la verdad siempre será una tarea amarga. Aquel mismo día, horas después de la acción enemiga en Alegría de Pío, lleno de indignación, hice lo que no debía mientras los aviones bombardeaban y ametrallaban el bosque, cuyas rocas de por sí a veces cortaban los zapatos de los caminantes como cuchillos afilados. Después que habíamos caminado tal vez una hora y media o dos, percibimos un avión civil de veinte o treinta pasajeros que daba vueltas en torno a nosotros que marchábamos a unos 600 metros del aparato por una caña recién sembrada. Años después yo, que recordaba la amarga experiencia, decidí observar desde un avión como aquel a esa distancia. Créanme si les afirmo que se veían hasta las gallinas y los pollitos caminando en las inmediaciones de las viviendas cercanas.

Aquella vez, 15 o 20 minutos más tarde, nos acercábamos a un punto situado aproximadamente a 25 metros, pero en este caso de un campo de caña quedada, alta y vigorosa, con una altura de no menos de tres metros, tras dos cayos de marabú, planta leguminosa pero espinosa y dura que es difícil de erradicar. Esta vez una avioneta de exploración daba vueltas en torno a nosotros, y en cuestión de segundos aparecieron varios aviones de combate de factura yanki, con cuatro ametralladoras calibre 50 en cada ala. Tres veces pasó la escuadrilla sobre nosotros cuando, tras cruzar el marabú, estábamos a pocos metros de la caña quedada. En cada ocasión yo llamaba a los otros dos compañeros para saber si estaban vivos o muertos.

Después del bombardeo, una avioneta ligera daba vueltas constantemente en torno a la caña donde nos ocultamos a pocos metros de la orilla y no podíamos movernos. Un sueño terrible me invadió en pocos minutos, fue entonces cuando coloqué la punta del cañón del fusil en la barbilla y en cuestión de minutos me dormí profundamente. No podía olvidar que después del Moncada, mientras amanecía, la patrulla de Sarría me había despertado con la punta de sus fusiles. ¿Tendría que soportar dos veces la misma escena? Había conocido ya aquella experiencia cuando tenía solo 26 años.

Todavía a estas horas no me explico por qué dejaron la avioneta vigilándonos y por qué sus soldados sedientos de sangre no registraron el lugar a pesar de las numerosas fuerzas que disponían.

Al penetrar en el bosque rocoso, Raúl, que era también capitán, se encontró con no pocos expedicionarios armados entre los cuales pudo reclutar 5 combatientes más, aumentando a 7 las armas, con las 2 que yo llevaba, el día que nos encontramos en Cinco Palmas. Entre los otros expedicionarios había excelentes combatientes, pero no habían logrado convencer a otros campesinos de creencias pacíficas, que por cuestiones de conciencia no podían acompañar a combatientes armados y, en tal caso, tomaron la decisión de esconder los fusiles y buscarlos después. En esas circunstancias llegaron sin armas a donde yo estaba; el enemigo se las había ocupado.

El adversario, dando por liquidada nuestra fuerza, se consagró a la búsqueda de nuestros restos en cualquier punto de la zona de combate. Sierra Maestra era el nombre del área occidental de aquella larga cordillera que se extiende al sur de la antigua provincia de Oriente, con alturas promedio aproximadas a mil metros, elevaciones de casi mil quinientos, e incluso de más de mil novecientos en el Pico Turquino. Varias de ellas se convirtieron en escenarios de emboscadas y reñidos combates entre las tropas de la tiranía y los jóvenes patriotas. Pero no era una cuestión de armas y recursos, era una batalla de ideas.

En aquel azaroso proceso, una tarde en la que el Che sufrió un fuerte ataque de asma, lo cual nos obligó a ocultarlo con la mayor seguridad posible y proseguir la marcha, arribamos a un punto en horas del mediodía donde era habitual escuchar las noticias en un radio de pilas que utilizaban comúnmente los campesinos. Ese día el general Tabernilla, viejo cómplice de Batista y Jefe de su Ejército, habló por radio tras la visita de Matthews, brillante y capaz periodista del New York Times que había reportado desde España noticias sobre la Guerra Civil. El grotesco mensaje del criminal jefe del ejército de Batista afirmaba: “Quedan doce y no les queda otra alternativa que rendirse o escaparse si es que pueden… Hay que darle candela al jarro hasta que suelte el fondo”. Se había encariñado con tal frase.

Pasé en ese instante la vista sobre los compañeros y estábamos 12 expedicionarios del Granma; ni uno más ni uno menos. El cínico general, que a pesar de su cargo nunca visitó a sus tropas en la Sierra Maestra, había dicho por azar la cifra exacta. En ese momento exclamé con fuerza: “¡Jamás intentaremos escapar y ninguno se rendirá nunca!”. Entre ellos estaban Raúl y Camilo.

Se comprenderá que no podemos olvidar que fue un privilegio y no un mérito haber vivido esta experiencia, que desentrañarla constituía una tarea ardua. Todos tenemos siempre una sed insaciable de comprender el sentido de la vida y cómo serán los tiempos venideros.

Gina, en su libro, me ayudó a recordar y comprender con más precisión el pensamiento que me impulsaba en aquellos intensos años que viví, aunque sí estoy consciente de que más que un prólogo estoy escribiendo un capítulo de la Historia de una gesta libertadora 1952-1958.
El Comandante de la Sierra Maestra, Julio Camacho Aguilera, y su esposa Georgina Leiva Pagan, autora y protagonistas del libro ¨Historia de una Gesta Libertadora 1952-1958¨, durante su presentación , en el Memorial José Martí, en La Habana, el 31 de enero de 2014. AIN FOTO/Marcelino VAZQUEZ HERNANDEZ/

El Comandante de la Sierra Maestra, Julio Camacho Aguilera, y su esposa Georgina Leiva Pagan, autora y protagonistas del libro ¨Historia de una Gesta Libertadora 1952-1958¨, durante su presentación , en el Memorial José Martí, en La Habana, el 31 de enero de 2014.
AIN FOTO/Marcelino VAZQUEZ HERNANDEZ/

 

Aquella dura guerra prosiguió a lo largo de dos años y 29 días. Fue nuestra escuela básica. La experiencia, el azar y la intensidad de nuestros sentimientos nos condujeron al triunfo. Aquella guerra fue la escuela donde aprendimos a combatir con eficiencia.

En la última Ofensiva Estratégica nuestras fuerzas no alcanzaban todavía 300 hombres con fusiles de guerra, contra los que la tiranía lanzó 14 batallones de infantería terrestre, vehículos pesados, obuses, morteros de 82 milímetros, bazucas, numerosos aviones caza y bombarderos B-26.

Las tropas enemigas sufrieron más de mil bajas entre muertos, heridos y prisioneros. Las nuestras se incrementaron a cifras de más de mil combatientes armados, solo en el Frente número 1 de la Sierra Maestra.

Han transcurrido algo más de 56 años desde los primeros combates. Uno a uno he ido conociendo los nombres de los compañeros que desde el Moncada y el Granma fueron muriendo, y de otros muchos que sobrevivieron.

El comandante Raúl Corzo Izaguirre era uno de los cinco jefes que, bajo la dirección del general Eulogio Cantillo, dirigió la última ofensiva que lanzó el Ejército de Batista contra las fuerzas rebeldes que defendían la zona occidental de la Sierra Maestra y la estación radial de la jefatura revolucionaria, que jamás alteró un solo dato, pues era el vehículo de información de todo el país, norma que aplicaron la totalidad de las emisoras de nuestras columnas sin excepción alguna.

Entre los más importantes jefes de las tropas adversarias habían sufrido elevadas bajas, en dependencia de las misiones que les asignaban. El principal de ellos era Sánchez Mosquera, que comandaba los paracaidistas inicialmente con el grado de Primer Teniente. En aquella ocasión el experto oficial —después de nuestro primer combate victorioso en la Plata—, iba delante de cientos de soldados de un batallón a cumplir la misión de chocar primero con nosotros. Por esa razón varios de sus paracaidistas cayeron bajo los disparos certeros de nuestros tiradores e incrementamos nuestras armas de guerra.

Mi carta dirigida a Corzo el 10 de septiembre de 1958, escrita de puño y letra pero inteligible, ya fue publicada en el libro de Gina. No me queda otra alternativa que incluirla textualmente si realmente puede ayudar a comprender aquella coyuntura histórica:

    Septiembre 10, de 1958, Sierra Maestra.
    Estimado señor:

    He sido informado al detalle de cada una de sus palabras. Creo poder hacerme un juicio bastante exacto de su pensamiento. Me gusta su franqueza. Habla, sobre todo, muy alto de usted, sin haberse dejado atolondrar por la propaganda interesada con que hubieran podido convertir en instrumento fácil a cualquier hombre vanidoso y sin carácter. Quisieron sustituir con Usted al primero de su curso, cuya fama, Usted sabe bien, la ganó con mucha ignominia y la perdió sin mucho valor. Lo que dice Usted del héroe verdadero es noble y justo de su parte. ¿Quién lo puede saber mejor que usted o nosotros? Yo lo aprecio a él también muy sinceramente, por la dignidad con que combatió y el cariño que supo ganar en sus hombres lo que dice mucho de un Oficial, aunque la fortuna le fue adversa y tal vez por eso con más razón obliga a nuestra caballerosidad. ¡Qué pena pensar con las intenciones de Jefes tan innobles y mucho menos considerados con el compañero al que sacrificaron vergonzosamente, que sus propios adversarios! De haberse visto Usted en situación similar habría trocado en infamia los hipócritas honores que les tributaron. Lo hemos retenido prisionero pensando precisamente en que lo iban a hacer víctima de alguna canallada. Ya lo fue bastante de los errores y la incapacidad del mando. Algún día se escribirá la verdad de todo esto. Lo que a él le pasó, además, ayudó para que se preocuparan algo más por Usted. También él tiene de Usted un alto concepto que me ha expresado reiteradamente.

    Aunque lo que Usted propuso como solución buena (aquello del Señor C. M. S.) es algo totalmente inaceptable por nosotros, ello me revela que Usted se prevenga con sinceridad, y no lo mueven ambiciones que podrían estar al alcance de sus manos. Pues es muy cierto lo que Usted afirma de ser el único que cuenta con algo en este instante.

    La mayor parte de sus compañeros que ostentan mandos han sido tan indolentes que ni siquiera se han preocupado del cariño de sus soldados. Y parece ser cierto también que usted es mucho más decidido. Eso, aparte de ser una apreciación personal es lo que dicen de Usted los que lo conocen, quienes añaden además, que Usted es hombre terco, lo que puede ser una virtud en determinadas circunstancias.

    Mi poca fe en la mayor parte de los militares cubanos está en las vacilaciones que los caracteriza y la forma in gloriosa con que suelen caer de sus mandos. Tengo que hacer una excepción muy justa con el Capitán Ch. Aunque fue desprevenido en demasía. Después han tratado de cubrir su nombre de infamia con la táctica repugnante y odiosa de los que no respetan sentimiento alguno.

    El papel de la oficialidad del Ejército no puede haber sido más triste. No me refiero a las campañas donde los fracasos no son más que consecuencias lógicas de defender tan funesta e impopular causa. Ningún Ejército con tradición, madurez y conciencia de su destino se habría dejado arrastrar a una situación semejante. Manteniendo la ascendencia en la tropa y el descrédito en los cuadros de oficiales que se saben sin influencia en los soldados, una Dictadura podía mantenerse indefinidamente mientras no se viera en la necesidad de librar una guerra; porque para librar una guerra hace falta algo más que un instrumento de opresión. La oficialidad no sé ha preocupado por contrarrestar esa política mientras con ausencia total de espíritu de cuerpo veían caer una tras otro sus mejores valores. Usted en cierto sentido, puede agradecernos a nosotros la oportunidad de haber hecho algo en ese sentido, porque es la guerra, compartiendo riesgos, privaciones y esfuerzos el ambiente idóneo para ello.

    Ha sido Usted más previsor que otros.

    Al hacerle estas líneas, ni con muchas ni con pocas esperanzas de que hayan de ser de alguna utilidad, deseo puntualizar algunas ideas y conceptos.

    Nosotros estamos convencidos de que tenemos la razón en esta guerra.

    Personalmente, no lucho por aspiración alguna. Esto casi huelga decirlo. Tengo, además, muy mala opinión de los hombres vanidosos y pienso como Martí ‘que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz’.

    He vivido en esta lucha muy difíciles momentos sin perder la fe y momentos de triunfo sin perder la cabeza, desde cuando nos vimos solamente doce en pie de lucha y apenas podíamos resistir a un pelotón, hasta que fuimos suficientemente fuertes para rechazar uno tras otro a los mejores batallones del ejército. En cada una de las etapas de esta lucha, he procurado tener una idea muy exacta de nuestra situación y de la situación de los intereses que combatimos.

    Soluciones que para nosotros habrían constituido un triunfo hace un año o más, hoy no pueden satisfacer a nadie, porque los hombres no mueren en vano.

    Se llegó a la guerra por negársele a la Nación una parte de sus exigencias y hoy no se puede llegar a la paz si no se acceden a todas.

    No se nos quiso dar cuartel cuando la suerte nos era adversa. Tabernilla dijo: ‘Quedan doce y no les queda otra alternativa que rendirse o escaparse si es que pueden…’. No puede esperarse de nosotros la menor disposición a darlo cuando todas las circunstancias nos son favorables.

    Cuando la huelga fracasó no se pensó en ofrecer al país una paz honorable, sino que se lanzó contra nosotros todas las fuerzas para exterminarnos. La ofensiva terminó en desastre y los que propugnaron esa torpe e implacable política deben prepararse a cosechar sus amargos frutos.

    ¿Por qué hemos de tener la menor consideración con el Régimen que la propició, con los Jefes militares que la respaldaron? ¿Cree Usted que puede devolverse la vida a los cientos de campesinos asesinados sin razón, rectificación ni excusa posible?

    La Revolución que es un propósito renovador, una aspiración de justicia en los pueblos, pudo haber sido aplastada hace dos años, si hubiera existido un poco de previsión, de inteligencia y de sentido histórico en Batista. Pudo haberlo cedido todo, hasta su cargo, que ya había disfrutado 5 años, con todos sus gajes y suculentos beneficios a cambio de un solo compromiso: la intangibilidad de los cuadros del Ejército. Nadie se habría podido oponer a esa solución, habría conservado toda su influencia política y militar en el país; no se le hubiera podido pedir cuentas de todas sus desvergüenzas pretéritas y presentes; con él se habría salvado hasta su propia camarilla; porque los pueblos en su afán de paz son capaces de perdonar muchas cosas; los que deseamos cambios más hondos en nuestra vida pública nos habríamos visto arrinconados y habríamos tenido que resignarnos a la podredumbre de la política tradicional, con la tristeza infinita de ver impunes tanto crimen, en espera de otra coyuntura.

    Tal vez nos habríamos puesto viejos.

    Hoy, es el reverso por completo. El Ejército ve en peligro su propia existencia; los soldados están despertando a la realidad; los que se decían sus amigos han preferido sacrificar los institutos armados antes de ceder un ápice de sus intereses, sus ambiciones bastardas, sus apetitos de poder; la paz se ha convertido en un clamor y si la paz no puede lograrse de otra forma que derrumbando el tambaleante edificio, nadie estará dispuesto a morir bajo sus ruinas para sostenerlo.

    A pesar de que un acuerdo entre militares y revolucionarios, es lo que podría salvar al ejército todavía de su total desintegración, ello resulta muy difícil por carecer este de un líder de alta jerarquía con fuerza propia y moral suficiente para hablar a nombre del Cuerpo; y los militares más conscientes, pero de menor jerarquía, imposibilitados de vertebrar sus esfuerzos para actuar por su cuenta propia dentro del Cuerpo, no hacen causa común con la Revolución por invencibles a virar sus armas contra la tiranía. Como si Batista fuera el Ejército, como si los Tabernilla, Chaviano, Pilar García y demás Jefes criminales y ladrones fuesen el Ejército, se llama deslealtad conspirar contra ellos, se llama traición el derecho y el deber de revelarse contra la criminal y corrompida autocracia, aunque no fuese más que para salvar al Ejército de su desintegración y salvar la vida de tantos soldados que están muriendo y van a morir en aras de una innoble y vergonzosa causa, si es que no les interesa para nada el destino de la nación.

    Batista está en un callejón sin salida y con él el Ejército. Esta verdad que hoy es patente lo será más cada día en la misma medida que vaya siendo cada vez más tarde para remediarla, sobre todo cuando la falta de previsión es completa y la ceguera absoluta.

    El Ejército se desarticula a ojos vista, sin que nadie lo pueda impedir, por que los ejércitos nacionales se fundan para fines más nobles que el crimen, el pillaje y la represión; la actitud de la tropa es de absoluto desgano; pocos son los oficiales y cada vez menos, con ánimos de llevar sus unidades al combate, y no por falta de valor, sino por algo más doloroso e irremediable por falta de aliento moral, de razón para luchar, porque no puede haber valor sin convicción. Los nuevos reclutas desertan por cientos. La lucha sin embargo no ha entrado en su etapa más dura. Sin que ya se pueda impedir, las columnas rebeldes, se extenderán por todo el territorio y sabido es que donde quiera que llegan prosperan rápidamente. Sesenta hombres que partieron de la Sierra Maestra hace seis meses hacia el Norte de la provincia hoy ocupan un extenso territorio de miles de kilómetros cuadrados, que es modelo de organización, administración y orden, en cuyo seno se encierran las riquezas de diecisiete centrales azucareros, y las reservas de minerales más valiosas de Cuba. El 95 % de la producción de café se encuentra en territorio libre. No teníamos cuando empezamos nosotros morteros 81, ni bazookas, ni cientos de armas automáticas como las ocupadas en la última ofensiva. La necesidad nos enseñó a luchar con las manos vacías; pronto lucharemos con las manos llenas.

    La Revolución progresa; la Dictadura retrocede.
    El embargo de armas en E. U. se mantendrá; la compra de equipos a Israel ha sido impedida por nuestros amigos en el extranjero, después de estar depositado ya un millón de pesos; el Gobierno se ve obligado a adquirir armas sin autorización como vulgar contrabandista. El panorama no puede ser más desolador. Los días pasan, las garantías continúan suspendidas, la censura no se levanta, solo hablan los políticos más depravados cuyas voces nadie escucha, cuyos gritos impotentes de hombres sin pudor ni prestigio nadie atiende y solo contribuyen a ser más repugnante y asquerosa la asfixiante atmósfera.

    Batista no tiene salida posible. ¿Decide quedarse? Tanto peor para él y para el Ejército; la rebeldía y la conspiración se triplicaría. Que decide irse, entregando el poder a la seudo-oposición que le hace el juego. ¿Cómo podría Batista entregarle el poder a Grau, en medio de una guerra civil después de haberles estado diciendo a los soldados durante siete años que el Golpe del 10 de Marzo fue una necesidad frente a la anarquía y las agresiones de los gobiernos auténticos a las Fuerzas Armadas? Y cómo Márquez Sterling tiene todavía menos votos que Grau. ¿Van a poner a los soldados a rellenar urnas a favor de Márquez Sterling? ¿No le parece a Usted que sería el colmo de la farsa en medio de tanta sangre derramada? ¿Para eso han hecho morir a los soldados?

    El pueblo no aceptaría jamás el resultado de esas elecciones donde están ausentes las fuerzas políticas mayoritarias y sanas del país, por la falta de garantías, el terror y la desconfianza general. No hay derecho a condenar la nación al Gobierno de los peores; todos nuestros males se agravarían. Ninguno de esos políticos tendría autoridad para restablecer la paz en el país.

    No reconoceremos el resultado de esas elecciones que constituyen una burla sangrienta. La revolución ofrece algo mejor y distinto para Cuba, como una esperanza a la que no pueden ser insensibles esos mismos soldados a los que han llevado a una guerra criminal e injusta.

    Cuando los militares hablan de orden al oponerse a un cambio brusco piensan tal vez demasiado en la sangre que el pueblo en justa venganza pueda hacer derramar a la caída de la tiranía.

    Todo espectáculo de muchedumbre enloquecida es deprimente y sirve para desacreditar y culpar de sus excesos a las revoluciones. Pero los culpables de que haya desordenes son los que propugnan la impunidad del crimen y el delito en general, y obligan a los pueblos a tomar venganza por sus propias manos. A muchos militares les preocupan ahora esos desordenes, pero no les ha preocupado nada impedir los asesinatos en masa de infelices campesinos, las torturas espantosas que sufren los revolucionarios en las cámaras de torturas policíacas, los crímenes cometidos en todas las ciudades y pueblos de la Isla por los esbirros del régimen y los gángsteres de Manferrer sujetos extraídos de las prisiones que para vergüenza de las Fuerzas Armadas están ejerciendo funciones de orden público. No hay derecho ahora a invocar el orden como un escudo entre la vindicta del pueblo y las cabezas de los culpables. Los hombres de orden no toleran el crimen. Y los que lo han tolerado por impotencia tienen que aceptar también como inevitable los desgarramientos dolorosos de la
    Revolución que es una consecuencia del despotismo, la injusticia y el crimen.

    A la hora de analizar Usted nuestros puntos de vista debe tener presente las siguientes consideraciones:

    a) Nuestras Columnas tienen órdenes de continuar operando inalterablemente si se produce cualquier golpe de Estado que no este inspirado en un acuerdo entre militares y revolucionarios sobre las bases contenidas en el discurso que le adjunto.

    b) No aceptaremos el resultado de las elecciones del 3 de Noviembre.

    c) Estamos absolutamente seguros de que si la lucha prosigue hasta sus últimas consecuencias el país entero se revolucionará y los institutos armados serán impotentes para resistir.

    Le hablo así porque sé que Usted me agradecerá mucho más la franqueza que la diplomacia. Para Usted esta comunicación es riesgosa y no sería en ningún sentido caballeroso de mi parte, ni natural en mí, ocultar lo que pienso. Así, Usted podrá resolver si considera conveniente o no proseguir el contacto.

    Una entrevista es casi imposible para Usted. Por eso le escribo con amplitud mucho de lo que podría expresarle personalmente. Más, si lo considera imprescindible, podría idearse algo como la devolución de algún oficial prisionero (que no fuese el Comandante Quevedo), por su zona que facilitase la oportunidad.

    Yo estimo que Usted no debe exponerse a actos que puedan hacer recaer la atención sobre su persona. Su amigo civil, que lo es también nuestro, no sería un buen contacto, pues está muy señalado y aunque sé que nunca lo traicionaría a Usted ni a nosotros, no estoy seguro de que no se deje llevar por la emoción y algo se filtre. Una mujer sería el contacto más seguro. Yo tendré sumo cuidado en velar por la seguridad de Usted y cualquiera que fuese el resultado puede Usted contar siempre con mi más absoluta discreción de adversario leal.

    Si se decide a asumir la responsabilidad de un movimiento revolucionario en el seno del Ejército para lograr la paz sobre bases justas y beneficiosas a la patria, podría contar con varios comandantes de los que están al frente de los batallones, que Usted sabe bien quiénes pueden ser, como sabe también a los que debe arrestar sin darle tiempo a nada, los que por cierto cuentan con antipatía unánime de la tropa.

    El nombre suyo es respetado y obraría como un resorte entre oficiales y soldados que solo esperan por un hombre resuelto. Podría asegurarse la ocupación de algunos blindados e incluso de aviones en tierra. Usted tendrá mejores informes que yo. Situadas las tropas después en lugares distintos a los habituales pueden desorientar la acción del resto de la Fuerza Área.

    Una acción al anochecer le permitiría disponer de muchas horas para tomar disposiciones. Usted teme que ataquen con bombas cualquier ciudad. Si se ocupan varias ciudades en vez de una el peligro de ataque aéreo quedaría diluido.

    Nosotros nunca hemos planteado que los militares se pasen a nuestras filas si no que desarrollen una acción revolucionaria en el seno del Ejército que contribuya a poner fin a la tiranía y a lograr la paz, en beneficio de la nación que es la única a la que deben lealtad los soldados.

    El Ejército necesita, además, de un gesto que lo reivindique a los ojos de la nación de su complicidad con la Dictadura. La oficialidad sobre todo lo necesita más que nadie. Observe lo que ocurrió con la oficialidad del Ejército a la caída de Machado; los propios soldados los expulsaron pretextando que no tenían moral para mandarlos. Nadie sintió luego mucho respeto por aquellos hombres despojados de sus uniformes y sus grados. Y yo le aseguro que con esta etapa han ocurrido cosas mucho más graves que en el Machadato.

    Aunque sé que Usted podría contar con otros Jefes y sus unidades si así lo desea, tengo la seguridad de que su batallón sería más que suficiente para apoderarse de la Jefatura de Operaciones. Todo es cuestión de sorpresa y rapidez. Nosotros podemos concentrar con alguna rapidez de uno a dos batallones en cualquier punto entre Manzanillo y Santiago de Cuba.

    Yo en su lugar, haría contacto sólo con muy pocos jefes de los que me ofrecieran mayor seguridad y actuaría con las tropas directamente a mi mando para que los demás secundaran.

    Podrán ocuparse en una noche casi todas las ciudades y pueblos situados entre los dos puntos anteriormente mencionados. Al otro día, tenga la seguridad de que los Generales han abandonado a Columbia.

    Eso si: tome todas las precauciones y no se deje arrastrar por hombres que no tienen el valor, el carácter, ni la inteligencia suya. Ojalá sirvan de algo estas líneas. Yo, por mi parte, no dejaré de sentir alguna nostalgia cuando esta lucha haya concluido.

    Fraternalmente. Fidel Castro.

 

Al publicar esta carta Gina explica:

Mientras en La Habana la marcha de las conversaciones con los militares se desarrollaba con bastante lentitud. En la Sierra Maestra, el Comandante en Jefe Fidel Castro, desplegaba toda su estrategia, haciendo llamados a la conciencia patriótica de los militares, en un documento que decía:

    Sierra Maestra, octubre 23 de 1958. Hora: 10 a.m.

    Estimados compatriotas:

    He sido informado de los contactos, aunque tengo la impresión de que aun no han elaborado ustedes un plan concreto. Yo considero que lo importante es tener el sentido de las posibilidades. Casi todos los movimientos de ustedes han fracasado por carecer de ese sentido. Son descubiertos cuando intentan ampliarlos. Eso tendría más justificación cuando no había un proceso revolucionario tan avanzado. Hoy, una sola compañía que se rebele, media docena de oficiales que abracen la causa de la Revolución sería un golpe moral desastroso para la Dictadura que con el actual estado de descontento, no sería difícil que lo siguiera todo el Ejército en pocas semanas. Yo les puedo asegurar a ustedes que infinidad de militares están en disposición de unirse a la causa revolucionaria, pero esperan que otros den el primer paso.

    Pero me temo que ustedes cometan el error de querer hacer un movimiento vasto y seguro, lo cual resulta muy difícil y no es la táctica correcta.

    Los militares cubanos han vacilado mucho. Esa falta cometida por los oficiales del Ejército en el Régimen de Machado, les costó la pérdida total de su autoridad. Los mismos soldados después no querían perdonarles la pasividad con que aceptaron aquel estado de cosas.

    Batista ha logrado controlar el Ejército con una docena de incondicionales y asesinos. Es vergonzoso que por un falso sentido del espíritu de cuerpo, hombres honorables hayan sido obligados a cumplir las órdenes de esos asesinos. Estoy seguro que no pensaban en eso cuando ingresaron en la Escuela de Cadetes. Un Militar realmente Honorable, si lo piensa bien, no combatiría jamás por un régimen que viola mujeres, tortura ciudadanos y asesina hasta los prisioneros de guerra heridos. Y cuando el Ejército, por inercia, por impotencia o por la razón que sea, tiene que defender ese régimen, lo correcto es abandonar sus filas. El Ejército ha sido convertido por Batista en una mancha nacional de vicio, de corrupción y de crimen. ¿Vale la pena sacrificar una sola vida joven y valiosa a una causa indigna? Los Jefes y Oficiales del Ejército pasan, pero la República queda. Lo permanente es la Patria; el Ejército se puede renovar, cambiar, depurar, porque su única función debe ser servir al País. ¿Qué esperan los oficiales jóvenes para revelarse? ¿Qué lazo histórico o moral los puede ligar a Batista, Tabernilla, Chaviano, Meroc Sosa, Ugalde Carrillo, Pilar García, Ventura y demás amos de los institutos armados? ¿No comprenden que los han convertido en instrumento del más estúpido y sanguinario régimen que ha sufrido Cuba y que ante el Pueblo y la Historia los están convirtiendo también en cómplices? ¿Por qué revolucionarios y militares honorables no podemos juntarnos? ¿Es qué no corre la misma sangre cubana por las venas de militares y rebeldes? ¿Es qué no nos hemos abrazado después de un combate victorioso como en El Jigüe? ¿Por qué no nos damos ese abrazo antes, salvamos vidas valiosas y combatimos juntos en bien de la patria, contra los malvados que la oprimen? ¿Censurará la Historia que los militares dignos den ese paso? ¿Censurará el Pueblo que los militares de honor viren sus armas contra la Tiranía? ¡¡NO!! Los militares que tengan la grandeza, en esta hora, de poner sus armas junto al Pueblo, merecerán gratitud especial de la Patria. No dejen de tener en cuenta la exhortación que les hago de que actúen dentro de las posibilidades reales con que puedan contarse, no dilaten la acción y sobre todo no se dejen arrestar sin ofrecer resistencia, para lo cual deben tomar todas las medidas provisorias que las circunstancias exigen. No pueden dejarse detener por Meroc Sosa y sus esbirros que no tienen el valor y la dignidad de ustedes.

    Fraternalmente, Fidel Castro Ruz.

Guillermo García, joven campesino de la Sierra, audaz e inteligente, era un miembro del Movimiento 26 de Julio que prestó relevantes servicios a los restos del destacamento. Fue el primer contacto que hicimos. Su padre fue el primer campesino que nos visitó en pleno bosque, donde llevó comida humeante.

Le di cualquier nombre, pero él miraba insistentemente una gorra verde donde yo tenía una estrellita dorada, cuando no teníamos más que dos fusiles. Como es lógico, hizo algunas anécdotas sobre la estrellita, aún así, no recuerdo el nombre que le di y ¿qué hacía Guillermo? Era el mejor y más atento amigo de los militares, los atendía y les prestaba cualquier servicio. Él me pidió que no cruzara la línea enemiga la noche siguiente ya que los soldados estaban preparándose para retirarse al otro día. Yo le tenía realmente confianza pero, tan pronto se marchaba, me ubicaba en otro punto para vigilar sus pasos. Gracias a él logramos recuperar otras 11 armas adicionales, casi todas con mirilla telescópica. Nuestra primera victoria sobre un pequeño destacamento enemigo se realizó con 18 armas de las nuestras, y rescatamos en el primer combate 12 más, sin un solo rasguño en nuestras filas.

Casi exactamente 2 años más tarde, le ocupamos alrededor de cien mil armas a la tiranía. Fuerzas nuestras, con Camilo y el Che habían avanzado hasta el centro del país. El Primero de Enero, al llegar con el amanecer la noticia de la fuga del Tirano, ellos, que estaban enfrascados en la tarea de rendir las fuerzas de Santa Clara, recibieron instrucciones de avanzar rápidamente en vehículos de motor por la carretera central; el primero hacia el Campamento de Columbia en la capital y el segundo para la Fortaleza de la Cabaña, sin detenerse a combatir contra fuerzas enemigas aisladas en el camino. El estallido popular era tan fuerte que ninguna estaba en condiciones para combatir.

Ese propio día tomamos la ciudad de Santiago de Cuba, defendida por numerosos batallones enemigos, sin disparar un tiro, evitando una batalla alrededor y dentro de la ciudad que duraría 5 días de creciente intensidad. El adversario pidió parlamento y dejó de resistir.

Ni Camacho ni nadie podían imaginar que el pequeño ejército de la Sierra Maestra podría derrotar al poderoso ejército de la tiranía, preparado rigurosamente por los más expertos del mundo en materia de represión y espionaje.

Camacho Aguilera, conspirador valiente y constante, visitaba, en autos siempre manejados por mujeres, las discretas viviendas de oficiales en los que, según sus informes, podía confiar, situadas en el Cuartel General de Columbia.

De Lidia y Clodomira, que hacían contacto de alguna forma con oficiales del ejército, no quedó ni rastro después de ser detenidas, y durante muchos meses nos quedamos en las montañas sin noticias de ellas.

Solo me restaría contar que el 3 de enero, con un destacamento de solo 30 hombres que no había podido reducir más, me reuní en la ciudad de Bayamo con alrededor de 3 mil soldados y oficiales de la tropa élite del Ejército de Batista que portaban todas sus armas, ametralladoras, cañones pesados, carros de combate y tanques. En ningún lugar me habían recibido con tanto entusiasmo como en aquel punto. No estaban recibiendo a alguien que tomara el poder tras un golpe de Estado, ni un político que obtuviera la victoria en unas elecciones, sino a un combatiente de pensamiento muy distinto al de ellos, que, sin embargo, había curado a todos los heridos y respetado la vida a cientos de prisioneros, que nunca permitió la tortura de ninguno de ellos, a pesar de los repugnantes y odiosos crímenes que la tiranía de Batista había impuesto a las Fuerzas Armadas. Una gran parte de aquellos hombres eran oficiales graduados en academias o suboficiales bien entrenados. Me habría gustado que muchos hubieran podido incorporarse a la sociedad, pero habían ya dos tipos de cubanos que eran irreconciliables tras los asesinatos y las torturas cometidas por el aparato represivo del odioso régimen: los militares y los rebeldes. Era algo absolutamente insoluble.

Documentos esenciales que mencionan estos hechos estaban en los archivos de Batista y fueron ocupados por nuestras tropas en el propio Cuartel General de la tiranía.

Fidel Castro Ruz
Enero 20 de 2014
5 y 12 p.m.

Sagua celebró el día del instructor de arte

Pioneros SaguaCarlos Amaury Figueredo Llumar, secretario del Partido en Sagua la Grande asistió a la celebración en este municipio por el día del instructor de arte, este 18 de febrero. De los 150 instructores de arte de este municipio, se distinguieron 21 entre las manifestaciones de danza, teatro, música y artes plásticas.

El reconocimiento a los cultores de ese quehacer llegó con las palabras de Javier Regalado, miembro del buró de la Unión de Jóvenes Comunistas del territorio sagüero, quien los instó a continuar como el escudo de la Revolución, desde el sector cultural.

Un reconocimiento especial recibió, la llamada “decana de los instructores” la especialista en el arte de las tablas, Mercedes Valdés Correoso.

Con sentido orgullo, Zuleida Pérez Barro, presidenta de la brigada de instructores de arte “José Martí” en Sagua la Grande, ratificó el compromiso de los jóvenes  con la tarea confiada por el líder histórico Fidel Castro, cuando los convocó a extender el arte y llevar a cada rincón del país la idiosincrasia del pueblo cubano.

Adopta la Dirección Nacional de Béisbol medidas disciplinarias


Una vez conocido el fallo de la comisión disciplinaria que evaluó el lamentable incidente ocurrido en el partido efectuado el lunes 17 de febrero entre los equipos de Villa Clara y Matanzas, Cubadebate conversó brevemente  con los managers de los referidos equipos, Ramón Moré y Víctor Mesa.

De acuerdo con la circular de la Dirección Nacional de Béisbol, se decidió suspender de la actual Serie Nacional al lanzador villaclareño Freddy Asiel Álvarez, ”por la actitud antideportiva adoptada”, así como al árbitro Osvaldo de Paula Arias Lazo, “por no tomar oportunamente las medidas establecidas en el Reglamento”.

Además, se suspendió por un año de todo evento oficial calendariado por el INDER al jugador matancero Demis Valdés Galarraga, “por su actitud totalmente incompatible con los principios del deporte cubano”, y se amonestó a los Supervisores (Comisarios Técnicos), al Jefe de Grupo y al resto de los árbitros “por no advertir al árbitro principal sobre la adopción de las medidas preventivas correspondientes”.

Vía telefónica, el mentor de los campeones nacionales se mostró de acuerdo con la adopción de medidas que frenen la tendencia violenta en los estadios cubanos, pero consideró “excesiva” la sanción a Freddy Asiel, su principal carta de triunfo desde el box.

“Creo que Freddy pudo ser castigado antes en el partido, que lo sucedido se habría evitado si lo expulsaban previamente, dijo Moré. Espero que las autoridades de Villa Clara tomen cartas en el asunto y se proceda a una apelación del fallo”.

Por su parte, Víctor Mesa expresó que las medidas tomadas “son correctas, porque había que parar la cantidad de bolazos que se están lanzando intencionalmente. En este caso particular, no se miró el nombre de la figura involucrada, sino la magnitud del suceso”.

Acerca del reemplazante de Valdés en la plantilla de los Cocodrilos, Mesa indicó que “nos reuniremos para determinar si convocamos a un lanzador o a un jugador de posición”.

Más allá de medidas y declaraciones, tres cosas quedan claras. Primera, que  nuestros peloteros todavía tienen una deuda de profesionalidad enorme. Segunda, que los árbitros del país deben actuar con toda la energía posible, debidamente secundados por la Comisión Nacional. Y tercera, que el gran perdedor deportivo de la trifulca de este lunes va siendo, indiscutiblemente, Villa Clara, cuyas aspiraciones de retener el cetro recibirían un disparo mortal de confirmarse la sanción a Freddy Asiel Alvarez.

Primera graduación de técnicos medios de Enfermería en Universidad Médica de Villa Clara

Primera graduación de técnicos medios de Enfermería en Universidad Médica de Villa Clara




Villa Clara cuenta ya con los primeros 62 egresados como técnicos medios en Enfermería que reforzarán la labor asistencial  en las principales instituciones de la provincia, y en determinados municipios.

Ellos constituyen la experiencia inicial de este programa desarrollado por la Universidad Médica villaclareña Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz, que los recibe con grado 12 terminado, y luego de dos años y medio de estudios poseen las aptitudes y conocimientos necesarios a fin de enfrentar su desempeño.

Según explicó Carilaudy Enríquez González, vicedecana académica de la Facultad de Enfermería, se vincularán a los hospitales universitarios Arnaldo Milián Castro, José Luis Miranda, y ginecobstétrico Mariana Grajales, así como al hospital militar Comandante Manuel Fajardo Rivero, y a los municipios de Caibarién y Remedios.

vANGUARDIA

Por un mayor control biológico

Por un mayor control biológico



El Día Internacional del Control Biológico se celebra cada 18 de febrero, por su  importancia convoca a ejecutar acciones para prevenir  los riesgos que implica el uso continuado de pesticidas y fertilizantes químicos, dañinos no sólo para la salud del hombre, sino para el medio ambiente.

La Organización Internacional de Lucha Biológica (OILB) define el control biológico como "la utilización de organismos vivos,  para evitar o reducir las pérdidas o daños causados por los organismos nocivos"

Yurién Díaz, especialista de Sanidad Vegetal en Sagua la Grande, asevera que  el control biológico por aumento, a partir de la reproducción masiva y liberación de grandes cantidades de enemigos naturales  es el de mayor empleo.

Agregó que  el desarrollo sustentable  debe garantizar  la  sostenibilidad ambiental ,lo que requiere de cambios en las conductas de los agricultores.

 Existen programas  de capacitación implementados en toda Cuba  y por ende en nuestro municipio  que permiten el uso adecuado y a la vez extensión a otras formas productivas.

Un ejemplo de cuánto puede hacerse para contrarrestar la contaminación ambiental  es Ismael Arencibia Aguilar, productor de árboles frutales y plantas ornamentales hace ya una década,en su finca, con una  extensión de  una hectárea de tierra. Allí  desarrolla una agricultura orgánica sustentable y sostenible porque está consciente  que así contribuye a evitar la contaminación del Medio Ambiente.

El uso racional de medios biológicos y químicos con vistas a la reducción de la contaminación ambiental, precis, así como el manejo preventivo  de plagas y enfermedades con énfasis en el empleo de los recursos de la diversidad biológica

Es prioridad ganar en conciencia  y aprender  que uno de los objetivos es la sustitución de plaguicidas por medios biológicos.

  Las pérdidas de los cultivos  por enfermedades y plagas agrícolas en todo el mundo  aumentan cada día y es imprescindible  el incremento de la producción de alimentos, acota la especialista.

 Brindar una mayor seguridad alimentaria y ecológica, y fomentar una cultura orgánica en todo el pueblo es premisa esencial.

En  Cuba ,la ley de Medio Ambiente de 1997 incluye las "Normas Relativas a la Agricultura Sostenible" A los agricultores dijo, se les recomienda el uso  sistemáticamente del "Control Biológico" como medida eficaz para disminuir los efectos de los pesticidas en las producciones.

Villa Clara pierde la subserie con los cocodrilos

El partido fue ganado 3-0 por los cocodrilos matanceros, que permanecen en solitario en la cima de la pelota cubana, ahora con balance de 38 victorias y 22 derrotas, mientras que Villa Clara acumula 36 triunfos y 24 descalabros.

Al término del partido entre los campeones nacionales y Matanzas, Vanguardia se comunicó con miembros del equipo Villa Clara y conoció que Ramón Lunar recibió una sutura de cuatro puntos en la boca, como consecuencia del golpe recibido mientras evitaba un altercado de mayor envergadura entre el pitcher naranja Freddy Asiel Álvarez y el jugador matancero Demis Valdés.

Según la transmisión televisiva del choque, el primera base villaclareño había sido llevado al hospital; pero compañeros de equipo confirmaron a este medio que no presentó fracturas ni otra lesión de mayor peligro.

El altercado se produjo luego de que Freddy Asiel Álvarez le propinó un pelotazo a Víctor Víctor Mesa en el séptimo episodio, en el que ya había golpeado a Yasiel Santoya tras recibir cuadrangular de Eriel Sánchez. Entonces, el jugador de cambio Demis Valdés esgrimió un bate contra el lanzador, y se produjo la confrontación, que intentó detener Ramón Lunar.

Los hechos ocurridos este lunes en el estadio Victoria de Girón llaman la atención sobre la necesidad de que la disciplina vuelva a imponerse en la pelota cubana.

 

Concierto hoy del cantautor Carlos Varela y su banda

Carlos Varela y su banda ofrecerán un concierto hoy en la sala teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, como parte de la presentación de Habáname: La ciudad musical de Carlos Varela, un libro de Ediciones La Memoria, del Centro Pablo de la Torriente Brau.

El volumen, con prólogo del célebre músico norteamericano Jackson Browne, incluye ocho ensayos de investigadores y musicólogos cubanos, canadienses y norteamericanos.

También contiene fotografías de Varela y las letras de todas las canciones incluidas en su discografía oficial, lo cual aporta un valor agregado a esta compilación y la hará trascender como material de consulta obligado, si se analiza la canción cubana actual.

Habáname... ha sido traducido al inglés y será publicado a mediados de este año por la Casa Editorial de la prestigiosa Universidad de Toronto (Toronto University Press) de Canadá.

Carlos Varela,  autor de temas antológicos como Habáname, Nubes, Una Palabra y Como Los Peces, ha recibido gran atención del mundo académico y hace solo unos días la prestigiosa Universidad de Queen en Kingston, Canadá anunció la entrega del Honoris Causa en Leyes.

La ceremonia de envestidura será el 13 de junio de este año en la propia Universidad.

Ratifican expulsión de funcionarios estadounidenses



El Canciller de Venezuela, Elías Jaua, ratificó hoy la expulsión de tres funcionarios estadounidenses por desarrollar labores de interferencia en los asuntos internos del país.

El gobierno declaró “personas no gratas” y, en 48 horas deberán abandonar suelo venezolano, los vicecónsules Mary Machusquer y Elsen Gordon, y el segundo secretario de la Embajada estadounidense, Clarck Cristopher Lee, recalcó Jaua en conferencia de prensa en la Casa Amarilla, sede de la Cancillería.

Precisó que ellos (los funcionarios) participaron activamente en la organización de los grupos que intentan generar la violencia y la desestabilización en Venezuela.

Refirió que el Estado está en la obligación de garantizar la seguridad de la población y aseguró que al gobierno le asiste todo el derecho del mundo para tomar este tipo de decisiones.

Es el clásico esquema de la llamada guerra de perros -enfatizó-, se aplica la violencia, el Estado se ve obligado a actuar y luego viene la criminalización especialmente por parte del gobierno de Estados Unidos, que apoya y financia a estos grupos fascistoides.

El Canciller mencionó la llamada del vocero del gobierno estadounidense Alex Ling para que se iniciara un diálogo con la oposición y dejar en libertad a todos los detenidos por esos hechos de violencia.

También se nos advirtió que el arresto de Leopoldo López, (líder del opositor Partido Voluntad Popular), podría causar muchos problemas y consecuencias internacionales a Venezuela “y es muy grave” destacó.

Indicó que los 13 detenidos que permanecen bajo la jurisdicción de la Fiscalía General de la República no estaban detenidos por manifestarse contra el Gobierno, “sino por portar armas de fuego, quemar patrullas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas y por el asalto a la casa del gobernador del estado de Táchira.

Todos ellos están involucrados en esos hechos de violencia, subrayó. El Ministro de Relaciones Exteriores realizó un somero recorrido por la historia de las agresiones de Estados Unidos contra Venezuela de 2010 a 2012, en el que puso en evidencia el apoyo y financiamiento de diversas instituciones norteñas para aupar a esos grupos opositores de la derecha venezolana.

Jaua agradeció la solidaridad internacional expresada por 20 naciones, 156 partidos políticos y movimientos sociales y por los organismos de integración regional Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

(Con información de Prensa Latina)

Feria del Libro propone descubrir a Ecuador desde el cine

 La XXIII Feria Internacional del Libro, Cuba 2014, propone desde hoy una mirada cinematográfica a la realidad de la República del Ecuador, país invitado de honor a la cita literaria.

El multicine Infanta, de la capital cubana, acogerá hasta el día 20 la muestra especial que tiene por título Doce miradas del cine ecuatoriano, y fue organizada por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos.

Cumplen colectivos laborales sagüeros con su aporte a la Patria en saludo al Congreso



En Saludo al vigésimo Congreso de la CTC 23 colectivos de  Sagua la Grande  cumplieron  con su aporte  al día de la Patria según informó, Pedro Lara, miembro del Secretariado de la Central obrera de Sagua la Grande.

El sindicalista sagüero dijo que las 23 secciones de base pertenecen a los sindicatos  de Industria, Salud, Turismo  Administración Pública, Alimentaria y Pesca, Civiles de las FAR, Construcción, Agropecuarios  y Transporte.
 
Coincidiendo con la despedida de los cuatro delegados hacia  la capital villaclareña y  previo a la magna cita obrera  en los centros laborales comprometidos se eliminaron  a todos los trabajadores  que estaban sin cotizar.

Industriales cae de los puestos de play offs

20140217194217-logo-53-serie-nacional-beisbol.jpgEste lune Industriales amaneció en el quinto puesto de la Serie Nacional de Béisbol 53 de la pelota cubana, que en su segunda etapa solo entrega cupos para la postemporadas a las cuatro novenas con mejores marcas al término de 87 juegos de pelota.

En el Guillermón Moncada de la capital santiaguera, los azules de La Habana sumaron su segunda derrota consecutiva versus Santiago de Cuba -último en la clasificación general-, al perder este domingo 1-8 en una de sus peores presentaciones de la campaña.

Luego de ese resultado, Industriales quedó con 33 victorias y 26 derrotas en el quinto puesto de la tabla, un juego por detrás de Holguín (34-25), que vapuleó ayer 10-2 a Isla de la Juventud (31-28), y de paso se coló en puestos de playoffs, específicamente en el cuarto.

Las tres primeras posiciones están en poder de Matanzas (37-22), Villa Clara (36-23) y Pinar del Río (35-23).

Matanzas quedó ayer como líder en solitario del certamen tras superar 5-3 a los villaclareños, mientras Pinar suspendió su desafío ante Artemisa (31-27), sexto, debido a un brote diarreico y este lunes disputarán dos partidos a partir de las diez de la mañana.

A la prematura eliminación de Santiago de Cuba (27-32) pudiera unirse la de Industriales, hecho que dejaría la etapa final del torneo sin los dos equipos históricamente más victoriosos y populares del país.

(Con información de Prensa Latina)

Conducta»: un filme para la reflexión

El largometraje Conducta, de Ernesto Daranas, es la más reciente producción cinematográfica rodada en el circuito de estrenos del país desde el 6 de febrero. Al cine-teatro Camilo Cienfuegos, de Santa Clara, llegó un día después de lo planificado.
   
Quizás este haya sido el motivo principal por el cual solo aproximadamente la cuarta parte de la capacidad de la instalación fuera ocupada para presenciar la proyección. Lo cierto es que cada espectador salió complacido después de los 100 minutos de duración del filme. Los aplausos que provocó esta obra de arte fueron el reflejo. Y no es para menos.

La sobrecogedora película se basa en la relación entre un niño de sexto grado que vive en un ambiente desfavorable, y su experimentada maestra. Traduce una realidad de la Cuba de hoy de manera excepcional. No se desvirtúa por carencias que han afectado a nuestro cine en los últimos años cuando intenta tocar temáticas similares. No busca criticar sin un sentido ni una dirección: busca la reflexión, la obliga.

A partir de la línea central del filme que presenta a un niño que tiene que «buscarse la vida» porque su madre tiene problemas de alcoholismo y drogadicción, surgen temas recurrentes que se convierten en un llamado de atención.

Más de una conducta se analiza en el filme. Salta a la vista el dogmatismo de dirigentes educacionales (puede ir más allá) incapaces de darse cuenta de que cada decisión tomada afectará a un ser humano, en este caso Chala, defendido por su maestra Carmela.

Por otra parte, se tocan fenómenos sociales como la migración interna, desde una óptica humanista; las familias disfuncionales; las ilegales peleas de perros y el amor a los seres queridos por encima de cuestiones políticas, sobre las cuales un niño no puede discernir.

El estudio de Martí y de la Patria también ocupa su lugar en el filme. Además, el «estruendo» causado por una estampita de la Virgen de la Caridad en un mural es una cuestión a destacar, pues ningún directivo se detuvo a analizar el porqué de aquella imagen en ese lugar.

Daranas logró transmitir en general un mensaje tan contundente de manera eficaz a partir del trabajo con talentosos niños, sin vicios teatrales, hábiles al marcar el ritmo de la trama. Los más pequeños se robaron al público con sus actuaciones naturales, a la altura de los actores consagrados que aparecen en la película.

Alina Rodríguez interpretó a la maestra Carmela, y Armando Valdés Freire logró un pequeño Chala con muchos matices.
   
Destacables los papeles de Alina Rodríguez al personificar de manera magistral a Carmela, la educadora experimentada, y el de Armando Valdés Freire, quien logró un pequeño Chala con muchos matices, capaz de sacarle al público, con la misma facilidad, una lágrima que una carcajada.

Gran fotografía de Alejandro Pérez, adentrándonos en esa Habana que también está, y en muchas ocasiones no vemos; esa ciudad decadente que a pesar de sus particularidades no deja de resultar encantadora. La bien lograda banda sonora sirve de apoyo a cada escena que necesitaba decir algo más que una palabra. El guión acertado del propio director conduce a la película por el camino correcto y le da el enfoque necesario a cada palabra, que en voz de los actores deja mensajes estremecedores.

Conducta mantiene atento al espectador de principio a fin. Es una película que tiene las credenciales para lograr marcar pauta en el cine cubano.

Esta obra en la que lo único que aparece al desnudo es el peligro que representa una situación social adversa en un niño, constituye un homenaje a esos educadores que hacen del magisterio algo más que una profesión, y lo convierten en un arte. (Andy Rodríguez Sánchez, estudiante de Periodismo)

Banco de Sangre de Villa Clara: Insta a donaciones para grupos sanguíneos infrecuentes

20140216182059-sangre.gifPor Ricardo R. González
Foto: Manuel de Feria

Villa Clara resulta una de las provincias del país con mayor actividad quirúrgica, por lo que se hace necesario incrementar las reservas de donaciones en el Banco Provincial de Sangre, sobre todo de aquellos grupos sanguíneos considerados infrecuentes en la población.

Según declaró el doctor Osmel Isidoría León, director de la institución, es preciso un mayor flujo de donantes portadores de O- ,A-, B- y AB-, a fin de garantizar las disponibilidades ante las exigencias de la demanda asistencial.

Estos reclamos van dirigidos a las cirugías generales, oncológicas y cardiovasculares, sin descartar las urgencias, las cesáreas, así como los requerimientos del Programa Materno-Infantil.

Isidoría León puntualizó que en casos de conflictos maternos y fetales impera la utilización de sangre O- pues con ella se realiza los exsanguíneos transfuncionales.

Resaltó el altruismo de los donantes, y su disposición voluntaria de contribuir con este gesto humano. Solo en Santa Clara existen unos 260 controlados que garantizan, además, los componentes plaquetarios, el plasma necesario para la producción de vacunas con factura nacional, sin descartar los concentrados de glóbulos rojos y plaquetas, entre otros renglones.

La unidad villaclareña dispone de un centenar de trabajadores, con cifra mayoritaria de mujeres, y resalta el equipo móvil de extracciones que desde horas tempranas parten hacia los municipios y comunidades distantes a fin de garantizar las donaciones.

Matanzas venció a Villa Clara y es líder en solitario del béisbol cubano

Matanzas tomó desquite hoy con victoria de 5-3 ante Villa Clara, en el campeonato cubano de béisbol, para recuperar el liderazgo en solitario con balance de 37 éxitos y 22 fracasos.
   
El relevista Maikel Martínez sumó su quinto triunfo de la temporada para la causa de los actuales subcampeones del clásico doméstico, al permitir tres imparables y una limpia en tres entradas de labor, mientras que Carlos Juan Viera llegó a 12 salvamentos y el zurdo Robelio Carillo cargó con la derrota.

Lázaro Herrera guió la ofensiva de los cocodrilos matanceros con tres remolques en el desafío, en tanto el antesalista Yeniet Pérez largó cuadrangular por los vigentes monarcas, quienes fallaron desde el cajón de bateo en los momentos claves con 12 corredores dejados en circulación.

Villa Clara, que acumula 36 éxitos y 23 reveses,  descendió al segundo escaño de la clasificación beisbolera en Cuba, medio juego por encima de Pinar del Río (35-23), que este domingo suspendió su encuentro con la escuadra de Artemisa (31-27).

En el otro resultado vespertino de la jornada, el maltrecho elenco de Santiago de Cuba salió nuevamente de su letargo, al vencer por segunda jornada consecutiva a su más acérrimo rival, Industriales, esta vez con marcador de 8-1.

El designado Héctor Olivera pegó jonrón y empujó tres anotaciones, resultado con el que fue el más destacado a la ofensiva por las avispas santiagueras, mientras que el internacional Danny Betancourt se adjudicó la victoria, al diseminar seis imparables y una limpia en siete episodios de labor.

Antes de los dos triunfos consecutivos ante la escuadra industrialista, Santiago de Cuba presentaba apenas un triunfo durante la segunda fase de la Serie Nacional, en la cual ocupa el último escaño con balance negativo de 27-32, casi sin opciones de acceder a la postemporada.

Encuentro de Fidel con Frei Betto


 En la tarde de ayer, el compañero Fidel y el prestigioso intelectual brasileño Frei Betto, sostuvieron una prolongada conversación sobre diversos temas, en particular, acerca de la coyuntura internacional y, especialmente, sobre las manifestaciones juveniles que tienen lugar en diversas partes del mundo.


El encuentro transcurrió en el clima que caracteriza las fraternales relaciones, desde hace decenas de años, entre Fidel y Betto.

Entregan Premio Nacional de Literatura en Feria del Libro

Entregan Premio Nacional de Literatura en Feria del Libro

El Premio Nacional de Literatura 2013, el más importante de las letras cubanas, fue entregado a la poetisa Reina María Rodríguez, de manos del ministro de Cultura, Rafael Bernal, como parte del programa de la XXIII Feria Internacional del Libro.

 En acto efectuado en la Sala Nicolás Guillén, de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña –sede principal de la magna cita de las letras- se reunieron autoridades culturales y prestigiosos intelectuales para celebrar el reconocimiento a una de las más importantes voces de la literatura cubana actual.

Entregan Premio Nacional de Ciencias Sociales 2013

Por: AIN
Aurelio Alonso (a la derecha) recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, de manos de Rafael Bernal, ministro de Cultura.
   
Durante la ceremonia realizada en la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña --sede principal de la fiesta de las letras--, se dieron cita importantes autoridades culturales del país, colegas y amigos del prestigioso investigador, reconocido por su honestidad científica y su compromiso ético.

En las palabras de elogio, la doctora Georgina Alfonso recordó las 170 publicaciones y las misiones en más de 30 naciones, donde Alonso ha laborado como docente en famosas universidades, al tiempo que reafirmó su sencillez y modestia.

Este galardón ha venido a honrar mi vida de trabajo, en la que he sido un candidato con pedigrí de finalista, bromeó el laureado, con una trayectoria sólida en el estudio de la historia, la religión, la economía y la sociedad.

Lo recibo como verdadero estímulo a mi carrera como intelectual revolucionario, y un verdadero compromiso ante el futuro, dijo.

Expresó su agradecimiento por ser incluido en la galería de nombres que ya ostentan el lauro, y recordó a quienes por ya haber desaparecido físicamente no pudieron obtenerlo, entre ellos mencionó a Ernesto Che Guevara, quien con sus discursos y escritos sembró «raíces de lucidez herética».

El Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas es otorgado anualmente por reconocidas instituciones culturales cubanas, y representa un público reconocimiento a aquellos autores que enriquecen el legado de este campo del conocimiento, y cuyos aportes han sido socializados mediante la publicación.

Aurelio Alonso (1939) se graduó de Sociología por la Universidad de La Habana (UH) y allí fue fundador del Departamento de Filosofía.

Desde 2006 se desempeña como subdirector de la revista Casa de las Américas, es Profesor Titular Adjunto de la  Universidad de La Habana y ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales

Maduro llama a unión cívico militar

 

Por: Prensa Latina

 El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó hoy a la unión cívico-militar para la batalla que enfrenta la revolución contra un eventual golpe de Estado fascista.

 

Llamo a la unión cívico-militar para la construcción de la patria, dijo ante miles de personas en la capitalina avenida Bolívar, punto de culminación de la Gran Marcha de la Juventud por la Paz y por la Vida realizada este sábado.

En ese sentido, pidió al pueblo mantenerse alerta ante los grupos que generaron violencia y destrozos en el municipio Chacao, en el estado Miranda, en las últimas noches.

Ellos (los grupos) pudieran intentar cualquier locura. La derecha oposicionista no abandona sus planes de violencia y criminalidad, subrayó.

Destacó que las «armas de la República y de la revolución las debe tener sólo nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), única y exclusivamente».

 

Insistió en que los revolucionarios tienen que ser el «ejército de la paz, el ejército de la luz, el ejército del socialismo, no el ejército de la violencia y autodestrucción de la patria».

Yo estoy llamando a toda Venezuela a combatir en las calles por sus ideas, por sus valores, en un debate de altura con respeto a los derechos del pueblo, sin violencia, acotó.