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De adulteraciones y guardabolsos inseguros

éctor Oroza Busutil, presidente de Cimex, Bárbara Soto Sánchez, vicepresidenta comercial, y Gretchen Alfonso, jefa del Departamento de Mercadotecnia, Comunicación y Desarrollo de este grupo accedieron a recibirme. En el intercambio con estos directivos pude conocer que casi siempre asiste la razón a los clientes, y que las adulteraciones no es el mal que más les afecta, porque en los numerosos incidentes que suceden diariamente, a lo largo de todo el país, predominan la introducción de productos ajenos a la entidad y las variaciones en los precios.

“Ninguna queja queda impune”, aseguró el presidente Oroza Busutil, pero los clientes no conocen todos sus derechos, a pesar de que apreciamos un “despertar en la exigencia por la calidad de los servicios”.

Los funcionarios de este grupo insistieron que Cimex se precia por su sistema para la atención al cliente, el cual consideran poco conocido. “Todas las cajas registradoras en Cimex poseen una pegatina con los teléfonos a los cuales llamar en caso de una queja, y también existe un libro en cada establecimiento donde registrar cualquier incidencia”, explicaron durante el encuentro.

Pegatina ubicada en los cajeros de Cimex para orientar sobre la protección al consumidor.

Pegatina ubicada en los cajeros de Cimex para orientar sobre la protección al consumidor.

Para paliar las dificultades que se presentan en un grupo con más de 31 mil trabajadores y 2 mil 234 establecimientos de ventas minoristas, han buscado diferentes mecanismos que van desde matutinos nacionales para dar a conocer a los trabajadores las principales violaciones e indisciplinas que afectan a cada colectivo, hasta la discusión sobre programas televisivos donde se debaten y se critican los servicios en el país.

No obstante, reconocen que en el caso de las adulteraciones del ron en el Servicupet del Cotorro falló el control interno. “Una nueva dirección se encargaba de incrementar la comercialización en este complejo de la Sucursal Este y por eso no se percataron de que habían disminuido las ventas del ron Havana Club en ese establecimiento”, reconoce la vicepresidenta comercial Bárbara Soto Sánchez.

“La respuesta de Havana Club Internacional S.A. ante hechos como este es muy eficiente”, afirma el Presidente de Cimex. “El objetivo es determinar si la adulteración se produjo en la fábrica o es un problema del proceso tecnológico”.

Havana Club International S.A. protege el prestigio de una marca

En el Servicupet del Cotorro, las 56 botellas de ron añejo blanco estaban adulteradas, mientras que en el establecimiento “El piropo” de la cadena Palmares de ese municipio, 5 botellas de diferentes rones, algunos añejos de varios años, sufrieron igual proceder.

Al acudir a la casa matriz de Havana Club Internacional, en el Vedado, pude intercambiar con Ivette Martínez Pujols, directora de Mercadotecnia y Ventas en el mercado cubano, Elizabeth Reyes Hernández, directora territorial de la Habana y Alejandro Morón, director de Calidad, Seguridad y Medio Ambiente. Mediante ellos conocí que el Havana Club constituye el 50 % del ron embotellado que se vende en Cuba, y que el 50 % de esta comercialización se realiza en La Habana, donde existen unos 900 establecimientos.

“El ron añejo blanco, conocido popularmente por su precio, como ‘el 3,85′ es el más adulterado”, afirma la directora Ivette Martínez. “El 60 % de nuestras ventas en Cuba son de esta bebida y los Servicupet son los de mayor comercialización porque tienen más amplitud en los horarios”.

Ivette nos comentó además que es en la capital donde se producen más hechos relacionados con las adulteraciones, pero que es un fenómeno que afecta a todas las cadenas y no es exclusivo de Cimex.

“El pasado año, se produjo un caso en una TRD de Habana Vieja, en la calle Teniente Rey, donde la policía detectó que dos fábricas clandestinas suministraban, no solo el añejo blanco, sino hasta el ron ‘Selección de Maestros’, de alto valor en el mercado”, explicó Elizabeth Reyes Hernández , directora territorial del Havana Club en La Habana.

Alejandro Morón, director de Calidad, insistió en que el fenómeno de las adulteraciones no es privativo de Cuba. “Lamentablemente se incrementa en el mundo y el pasado año, por ejemplo, murieron 55 personas en la República Checa, cuando echaron metanol en botellas de Vodka”.

Añadió que “en Cuba sólo se han dado incidentes relacionados con la introducción de rones de menor calidad en envases nuestros, no obstante somos muy celosos con estos hechos”.

El “Havana Club, enfatizó Morón, cuenta con un inspector Sepsa que recorre los establecimientos para velar por nuestra marca, pero agradecemos cualquier reporte de sucesos como estos…:

“En otro tiempo tuvimos un teléfono donde los clientes llamaban, pero se desvirtuó su objetivo porque pensaban que Havana Club debía devolver el producto adulterado, algo que correspondía al mercado y no a nosotros, y por ello tuvimos que desestimarlo”.

Volviendo a las adulteraciones del Servicupet y El Piropo en el Cotorro, el Director de Calidad de Havana Club explica que fueron muy burdas.

“Las tapas estaban pegadas con goma loca, algunas etiquetas estaban hasta escritas con bolígrafos y el ron no tenía la transparencia y la brillantez habitual”.

Alejandro insistió en otros elementos que son importantes conocer por los clientes.

“Nuestros rones tiene un código láser en la etiqueta posterior de la botella con todos los elementos relacionados con la

10/10/2014 05:33 amientender Enlace permanente. sin tema

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