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Pequeña serenata dialectológica. El Aísmo

a
Por Andre Moskowitz

A continuación se esbozan algunos temas dialectales que giran en torno a la palabra a.

Faltar al / el respeto

¿Quiénes usan faltarle el respeto (a alguien) y quiénes faltarle al respeto (a alguien)?

Sobre eso el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española (DRAE, en línea2) y el Diccionario de americanismos (DA, 2010) se quedan mudos —no dan ninguna información al respecto ni dentro de los artículos sobre faltar ni en los relativos a respeto— pero el Diccionario panhispánico de dudas (DPD, en línea) incluye la siguiente descripción dentro del suyo sobre faltar:

2. Cuando [faltar] significa ‘no cumplir con lo debido’, el deber se expresa con un complemento precedido de a: «Nunca he querido faltar a la honradez política» (FdzOrdóñez España [Esp. 1980]). De aquí deriva la locución faltar al respeto (‘ser irrespetuoso’): «No le faltés al respeto a mi mamá» (Ramírez Baile [Nic. 1995]); en gran parte de América se suele prescindir de la preposición: «Es como faltarle el respeto al lector» (Bolaño Detectives [Chile 1998] 523). 

No he hecho aún un estudio sobre el tema de faltar el / al respeto (a alguien), pero he realizado algunas consultas y reunido algunos datos exiguos:

faltar el respeto (dos guatemaltecos, dos salvadoreños, dos hondureños, dos nicaragüenses, una costarricense-de San José, dos panameñas, dos cubanos, dos dominicanas, dos puertorriqueños, dos venezolanas, un colombiano-santandereano, dos ecuatorianas, una peruana, una boliviana-paceña, dos uruguayas, dos argentinas y dos chilenos).

faltar al respeto (dos españolas, dos mexicanos, un costarricense-de San José, un colombiano-bogotano, un boliviano-paceño y una paraguaya).

Además, una peruana y un paraguayo me indicaron que, en su país respectivo, ambas formas (…el… y …al…) son comunes.

El DPD presenta un ejemplo con el respeto de Chile y un ejemplo con al respeto de Nicaragua; este último no concuerda con las respuestas dadas por los dos nicaragüenses que participaron en mi propia miniencuesta. El DEUMex, a su vez, consigna sólo la variante faltar al respeto e incluye el siguiente ejemplo: “¡No le faltes al respeto a tu padre!”.

Ojalá algún día no muy lejano ya no haya que contentarse con lo ofrecido por la RAE en el DPD, “…en gran parte de América se suele prescindir de la preposición…” —ni haga falta que nos preguntemos ¿qué tan grande (o cuán grande) es esa “gran parte de América” a la que se refiere?—, sino que contemos con información más precisa sobre las partes específicas de las Américas donde se usa una u otra variante, o si en algún caso conviven ambas.

La cuestión se complica porque se trata de una expresión usada con cierta frecuencia por muchas personas en el discurso oral pero rara vez escrita y porque, en el habla espontánea, las dos formas —faltar el respeto y faltar al respeto— suenan bastante similares. De ahí que sea posible que algunos no sepan si dicen faltar el respeto o faltar al respeto, sobre todo si no suelen escribir la frase.

 

Frases adicionales con o sin a

Es interesante notar que en la variedad peninsular del idioma parece haber cierta tendencia a usar formas con a como las siguientes:

Faltar al respeto, afectar a algo, perjudicar a algo, acostumbrar a + infinitivo y, posiblemente, lo opuesto a algo, el derecho a + infinitivo y algo corresponde al 100% con algo.

Muchos hispanoamericanos, en cambio, usan las formas correspondientes sin a:

Faltar el respeto, afectar algo, perjudicar algo, acostumbrar + infinitivo, lo opuesto de algo, el derecho de + infinitivo y algo corresponde 100% con algo. (También hay variación en la forma de expresar 100% —”cien por ciento”, “cien por cien” y “ciento por ciento”— pero esa es harina de otro costal).

No sé si las siguientes frases también cuentan como ejemplos del supuesto “aísmo” peninsular:

Ir, venir, salir a por algo (España, informal) frente a ir, venir, salir por algo (Hispanoamérica, tanto formal como informal; en España esta variante también se usa y se considera más formal que la con a por).

Estufa a gas, cocina a leña, olla a presión, bote/barco a motor/vela, televisor/televisión a color, trabajo a tiempo completo/parcial (¿más frecuentes algunos de estos en España y en el Cono Sur?) versus estufa de gas, cocina de leña, olla de presión, bote/barco de motor/vela, televisor/televisión de o en color(es), trabajo de tiempo completo/parcial (¿más frecuentes en la mayor parte de Hispanoamérica?). El caso de los televisores/televisiones a/en/de color(es) ya está mayormente obsoleto porque apenas se venden los que emiten en blanco y negro, salvo, quizás, en las tiendas de antigüedades.

Hacer mención a algo (más frecuente en España) frente a hacer mención de algo (en Hispanoamérica y España).

Dar tiempo a (hacer) algo (¿más frecuente en España?) frente a dar tiempo de (hacer) algo (¿usado tanto en Hispanoamérica como en España?).

Asociar(se) a algo/alguien (¿más frecuente en España?) versus asociar(se) con algo/alguien (¿más frecuente en Hispanoamérica?).

Jugar al fútbol / jugar al baloncesto, etc. (más frecuentes en España) versus jugar fútbol o futbol / jugar básquetbol, basquetbol o básket, etc. (más frecuentes en Hispanoamérica).

A buen seguro ¿y también al seguro? (en España) frente a de seguro (en Hispanoamérica y España).

Aprisa y deprisa (más frecuentes en España) versus de prisa (más frecuente en Hispanoamérica).

Sin embargo, no faltan excepciones a este supuesto “aísmo” peninsular. De hecho, estas quizás sean tantas que destruyen y destrozan la regla, o sea, que a la regla las numerosas excepciones le/la hacen bosta, boleta, bolsa, charqui, chichirimico, chingaste, clavel, concha, cuadritos, cuita, droga, escante, fleco, gandinga, jachi, lata, leña, moco, paste, pelota, picadillo, pichacha, pinol, pomada, pozol(e), talco, tierra, torta o turumba.

Veamos algunas secuencias que al parecer refutan la noción del “aísmo” peninsular:

Entrar o ingresar a (más usado en Hispanoamérica); entrar o ingresar en (más usado en España).

A la mañana/tarde/noche (¿más frecuentes en el Río de la Plata, Galicia, el País Vasco y Cataluña?); en o por la mañana/tarde/noche (¿más frecuentes en la mayor parte de Hispanoamérica y en la mayor parte de España?).

Un billete de a cien (en partes de Hispanoamérica); un billete de cien (en España y partes de Hispanoamérica).

Mandar a + infinitivo (en partes de Hispanoamérica, por ejemplo, mandar a llamar o mandar a matar); mandar + infinitivo (en España y partes de Hispanoamérica, por ejemplo, mandar llamar o mandar matar). El DPD indica que en España se hace una distinción semántica entre las dos secuencias, mientras que en partes de Hispanoamérica ambos conceptos —‘ordenar’ y ‘enviar’— se pueden expresar mediante mandar a + infinitivo.

Dejar a un lado (¿más frecuente en la mayor parte de Hispanoamérica?); dejar de lado (¿más común en España?).

Contactar a alguien o contactarse con alguien (más frecuentes en Hispanoamérica); contactar con alguien (más común en España).

Corresponder a algo (usado en Hispanoamérica y España); corresponderse con algo (más frecuente en España).

De acuerdo a (en Hispanoamérica); de acuerdo con (en España y Hispanoamérica).

Al frente (de) (en partes de Hispanoamérica); enfrente (de) o en frente (de) (en España y partes de Hispanoamérica).

Aunque no se trate de preposiciones, hay también los siguientes casos:

Aserrín (en Hispanoamérica); serrín (en España).

Adentro y afuera (en ciertos contextos, más frecuentes en Hispanoamérica); dentro y fuera (en ciertos contextos, más frecuentes en España).

Otras locuciones que pueden ser con a o con otra preposición y que conviene investigar desde el punto de vista dialectal para determinar sus frecuencias en las distintas zonas son: X veces por día, mes, año – X veces al día, mes, año; olor de – olor a; distinto o diferente de – distinto o diferente a; equivalente de – equivalente a; en favor de – a favor de; destinado para – destinado a; hacer caso (omiso) de algo – hacer caso (omiso) a algo; dignarse + infinitivo – dignarse a + infinitivo; y recostarse en – recostarse a – recostarse contra – recostarse sobre (algo). ¿En cada uno de estos grupos, las dos formas (o las cuatro en el caso de recostarse) se usan indistintamente en todo el ámbito hispánico —me imagino que no ha de ser así— o con algunos existen preferencias regionales a favor o en contra de cada variante?

En fin, todas estas cuestiones y posibles tendencias “aístas” o “no aístas” son temas a investigar. Perdón. ¿Debí escribir temas que/por/para investigar? ¡Pues a lo mejor ahí va otro! ¿El uso de frases “galicadas”, tales como temas a investigar, problemas a resolver, cuestiones a dilucidar, ejemplos a seguir, los errores a corregir o el terreno a recorrer, se da con igual frecuencia en todo el ámbito hispánico, o varía según las regiones? Quizás sean ustedes, estimados lectores, quienes quieran acometer la investigación de estos temas. ¡Anímense! Porque si esperamos a que la RAE-ASALE se haga cargo y realice las diligencias como es debido, podrían pasar muchos años y me temo que no vivamos lo suficiente para contarlo.

 

Notas

(1) Este trabajo fue publicado originalmente en “Manual de dialectología hispánica: verbos variables II” (páginas 308-311) de Andre Moskowitz en Proceedings of the 54th Annual Conference of the American Translators Association, San Antonio, Texas, EE.UU., del 6 al 9 de noviembre de 2013. Caitilin Walsh, comp. CD-ROM. American Translators Association, 2013.

2En este texto, cuando se alude al DRAE, se refiere a la vigésima segunda edición (publicada en el 2001), pero con los avances de la vigésima tercera que aparecieron en la versión en línea hasta mediados del 2013.

 

BIBLIOGRAFÍA

Asociación de Academias de la Lengua Española (2010): Diccionario de americanismos (DA). 1a edición. Lima (Perú): World Color Perú, Santillana Ediciones Generales.

— (2005): Diccionario panhispánico de dudas (DPD). 1a. edición. Madrid (España): Santillana Ediciones; en línea: <http://buscon.rae.es/dpdI>.

Colegio de México (en línea): Diccionario del español de México: <http://dem.colmex.mx>.

Real Academia Española (2001): Diccionario de la lengua española (DRAE). 22a edición. Madrid (España): Editorial Espasa-Calpe; en línea: <http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae>.

Sobre el autor
Andre Moskowitz es traductor certificado por la American Translators Association (ATA) en tres combinaciones lingüísticas: español-inglés, inglés-español y portugués-inglés. También es intérprete de español/inglés certificado por los tribunales federales de los EE.UU. y por los estatales de California. En 1988 recibió el título de maestría en traducción (español e inglés) del Graduate Center de la City University of New York (Nueva York, EE.UU.) y en 1995 obtuvo su segunda maestría, en español (rama de lingüística), de la University of Florida (Gainesville, Florida, EE.UU.). Sus publicaciones versan sobre la lexicografía hispánica, la dialectología léxica del español, así como la relación entre estas y la traducción y la interpretación del español.

por verbiclara

 

05/05/2014 08:24 amientender Enlace permanente. sin tema

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