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A mi Entender

Carta abierta de periodista cubano a Barack Obama

Carta abierta de periodista cubano a Barack Obama

Aldo Isidrón del Valle

Carta abierta de periodista cubano a Barack Obama

Señor Presidente: Usted tiene la palabra, permita que la verdad rompa en mil pedazos los cerrojos donde están encarcelados nuestros hermanos y la sonrisa de ellos, sea un sol de esperanza en este sombrío mundo amenazado por un holocausto termonuclear. Santa Clara, domingo 12 de septiembre, 2010. A la Atención del Señor Barak Obama Presidente de los Estados Unidos Washington DC. Señor Presidente. Redacto esta carta, bajo el impacto de recuerdos patéticos, sucesos ocurridos en suelo norteamericano y en mi tierra. Este sábado se cumplieron nueve años del feroz atentado terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York; este domingo se cumplen 12 años del injusto encarcelamiento de cinco jóvenes cubanos, patriotas, dignos amantes de la libertad. La luz de la vida de ellos, lentamente se extingue en las oscuras prisiones de la nación más poderosa del mundo. Cuba sufrió como un dolor propio el magnicidio del 11 de septiembre de 2001 y es que nosotros los cubanos sentimos amor, cariño y respeto por el pueblo norteamericano. Señor Obama, quizá usted ignore que nuestro Héroe Nacional José Martí vivió durante años en Nueva York, allí un día conoció del asesinato del leñador Presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln, aquél día de 1892 escribió una carta y en ella reflejó el dolor de Cuba y Estados Unidos. Confesó Martí… “Por dos hombres temblé y lloré al saber de su muerte, sin conocerlos, por Don José de La Luz y Caballero (ilustre pedagogo cubano) y Abrahán Lincoln que merece el llanto, hombres providenciales y justos”. Duele al pueblo cubano, Señor Presidente, conocer que éste magnicidio del 11 de septiembre de 2001 se pudo evitar en La Casa Blanca. El Señor Presidente y sus asesores para la seguridad nacional, desestimaron el valor del mensaje confidencial, – denuncia de planes terroristas concebidos por grupos fundamentalistas de origen cubano radicados en Miami; sus sórdidos planes fueron monitoreados por cinco jóvenes cubanos, que a riesgo de sus vidas alertaron de éste peligro al gobierno de Estados Unidos. Increíblemente, y así lo recoge la historia contemporánea se actuó contra ellos, antiterroristas, y los terroristas todavía gozan de buena salud y se pasean arrogantes e impunemente por las calles de Miami. Quizá usted ignore, Señor Presidente, que dos de los cabecillas de esa jauría terrorista, Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, hicieron explotar en pleno vuelo, una nave aérea cubana y murieron todos sus pasajeros y tripulantes, en su mayoría jóvenes deportistas cubanos. El crimen fue el 6 de octubre, año 1976. El viril pueblo cubano lloró y la injusticia tembló. Hace pocas horas asistimos a la ceremonia de recordación del doce aniversario del injusto y cruel encarcelamiento de nuestros Cinco Héroes, allí el Presidente del Parlamento Nacional, Ricardo Alarcón de Quesada, nos instó a luchar día y noche sin tregua ni cansancio por el regreso de ellos, por el reencuentro de sus familiares, padres, esposas e hijos. No olvidar jamás, nos dijo Alarcón que Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, sacrificaron sus vidas por nosotros. Y que son ellos los que verdaderamente encabezan esta lucha. Recordó el prestigioso gobernante cubano que recientemente, la fiscalía, involucrada en el proceso de los Cinco, cuando tuvo que acceder a algunas reducciones parciales de las sentencias que pesaban sobre Ramón, Antonio y Fernando, la Fiscalía reconoció que su propósito era tratar de contener el creciente movimiento que en todo el mundo exige la libertad de nuestros compañeros. Señor Presidente: Este domingo, nuestros cinco valerosos compatriotas, reitero, cumplen 12 años de injusto encierro en las cárceles de su país. Fueron víctimas del juicio más prolongado de la historia de Estados Unidos, y sin embargo aquel proceso no fue reflejado en los grandes medios para la comunicación social, ni los testimonios que ante el Tribunal ofrecieron Generales, Almirantes y Asesores de La Casa Blanca; ni la confesión de las fechorías que allí hicieron una larga fila de malhechores, algunos luciendo sus atuendos de guerra; ni la defensa ardorosa del terrorismo que, con total descaro, hizo la fiscalía durante siete meses; ni su solicitud de que se impusiera a los acusados los peores castigos de cuatro cadenas perpetuas, más de 77 años de prisión; ni su resistencia en que, además de las desmesuradas condenas, se tomaran medidas para impedir cualquier intento futuro que pudiera molestar a los grupos terrorista; ni la actitud de la jueza que accedió a todas esas insólitas peticiones del gobierno. Nada de eso fue noticia, en la gran prensa de su país. Se ha cometido, Señor Obama, con nuestros Cinco compatriotas la injusticia más horrible de los últimos años. Por su liberación vibran enérgicamente voces humanas, jóvenes que piden libertad para los Cinco, desde las cimas del Everest, en el Himalaya hasta el Monte Mckinley en Alaska, hasta en los nevados techos del mundo están colocadas las fotos de estos muchachos, legendarios luchadores por la Paz y la Libertad. Señor Presidente: Usted tiene la palabra, permita que la verdad rompa en mil pedazos los cerrojos donde están encarcelados nuestros hermanos y la sonrisa de ellos, sea un sol de esperanza en este sombrío mundo amenazado por un holocausto termonuclear. Respetuosamente se despide de Usted, Aldo Isidrón del Valle Premio Nacional de periodismo “José Martí” Fuente Aldo Isidrón del Valle, especial para CMHW y Cubaperiodistas. Foto de archivo 9/13/2010

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