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A mi Entender

Otros aspectos de las Comisiones del VI Congreso del PCC

20110418225621-asamblea-7-580x377.jpg Cubadebate

Comisión 3: Política Social (empleo y salarios, seguridad social, educación, deporte y cultura)

Presidentes: Margarita González, Miguel Díaz-Canel y Roberto Morales Ojeda.

Luego de analizar el Informe Central presentado el día anterior, la Comisión III, presidida por Margarita González, Miguel Díaz-Canel y Roberto Morales Ojeda, inició la discusión de las 26 propuestas en torno al Capítulo VI, de la Política Social, sobre Educación, Salud, Deporte, Cultura, Seguridad Social, Empleo y Salarios.

Los representantes de cada delegación provincial tuvieron la oportunidad de fundamentar sus sugerencias. En todos los casos primó el razonamiento colectivo antes de consensuar o no una modificación, en lineamientos que buscan calidad de los servicios y un gasto más racional, sentido común y sostenibilidad económica de las políticas sociales del país. Sin contradicciones raigales, pero sí desde perspectivas diferentes, cada quien manifestó su criterio o apoyó el que consideró correcto.

Entre los Lineamientos generales, Carlos Espinosa, de la provincia de Artemisa, propuso que en el relacionado con las estrategias para enfrentar los elevados niveles de envejecimiento poblacional, se especificara la baja natalidad como fenómeno al que también debía prestársele especial atención.

Guillermo Sarmiento, de Pinar del Río, y Huber Ramos, de Cienfuegos, explicaron que la propia variable demográfica del envejecimiento incluía el aspecto de la natalidad, por lo que resultaba redundante su mención.

El delegado Roberto Morales Ojeda aclaró que de cualquier forma el tema de la natalidad era de preocupación general y se tendría en cuenta en la implementación de esta política. Destacó la voluntad de ampliar los centros para la asistencia a parejas imposibilitadas de tener hijos, y subrayó el propósito de alcanzar en nuestro país una esperanza de vida de 80 años, con calidad.

En el tema de la enseñanza se acordó incluir la sugerencia que realizó la delegada capitalina Marta Hernández, para jerarquizar “el enaltecimiento” de la labor del personal docente, tan necesaria como otras atenciones.

Los villaclareños propusieron agregar la “ética profesional” como elemento que debía aparecer junto a la calidad y rigor en la formación de los docentes. Gladys Martínez Verdecia, delegada por Pinar del Río, dijo que el concepto de calidad comprendía muchos otros como la ética, pero coincidió en que era necesario hacer hincapié en el rigor, a partir de la preocupación generalizada en este sentido, puntualizada antes por Miguel Díaz-Canel.

Sobre hacer corresponder la capacidad de la red escolar y el personal docente en la educación primaria con la situación demográfica de cada lugar, las delegaciones de Artemisa, Holguín y Guantánamo pidieron incluir como aristas adicionales las características económicas y geográficas que pudieran influir en el desarrollo de la escuela, fundamentalmente en la montaña.

Ena Elsa Velázquez ahondó en el necesario reajuste de los más de 1 400 centros educativos con cinco o menos alumnos como matrícula, donde la educación costaba aproximadamente 8 veces más que la de un niño en una escuela regular, y la plantilla de trabajadores casi doblaba a la de educandos.

Dos provincias presentaron formulaciones similares en relación con las posibilidades de estudio de los trabajadores, que si bien debían ir a cuenta del tiempo libre y del esfuerzo personal, tendrían que ser exceptuados aquellos casos en los que la superación partiera de un especial interés estatal.

Sobre la necesidad de reorganizar, compactar y regionalizar los servicios de salud, la granmense Sonia Pérez Mojena propuso explicitar, junto a la atención de urgencias y el transporte sanitario, el trabajo del médico de la familia.

Roberto Morales explicó que las premisas elaboradas estaban encaminadas al trabajo en todos los niveles de salud, y de ninguna forma se desconocía la importancia del médico y la enfermera de la familia, así como la necesidad de recuperar su concepción fundacional.

Aseguró además que para formular esta guía política se tuvieron en cuenta las características de cada territorio, lo cual permitirá diseñar un traje a la medida de cada lugar.

Por iniciativa de la provincia de Artemisa, también se enfatizó la necesidad de consolidar el método clínico, tanto en la enseñanza como en la práctica.

De Santiago de Cuba llegó la sugerencia de vincular el trabajo de la comunidad y la intersectorialidad con el del sistema de salud en la promoción de mejores estilos de vida, ya que estos deben entenderse como un asunto de responsabilidad social.

La defensa de la identidad nacional, mencionada en uno de los lineamientos modificados después del debate con la población, motivó un apasionado análisis en la Comisión III. Miguel Barnet propuso ajustes en la redacción de ese punto, bajo el criterio de que la cultura es un proceso de desarrollo continuo, e insistió en el carácter material e inmaterial del patrimonio cultural al que alude dicho lineamiento.

El escritor contó con el apoyo apasionado de otro delegado, Eusebio Leal, quien consideró que era de los temas de más valor en el documento discutido. “La cultura es en gran medida la memoria”, dijo, al insistir en el carácter inmaterial, espiritual, intangible del patrimonio cultural.

Leal recordó una trascendental reunión de la UNEAC en la que “Fidel dijo que lo primero que había que salvar era la cultura”. Y agregó: “La cultura es el escudo de la nación.”

En un profundo análisis, el historiador volvió la mirada sobre una medida adoptada por necesidades económicas y que tuvo significación para la cultura: la desactivación de centrales azucareros hace unos años.

Leal observó que el Jefe de la Revolución alertó entonces sobre la necesidad de convertir a esos ingenios en escuelas, de defender ese tesoro cultural “por lo que había significado el ingenio en la historia de Cuba”. Y no se protegió ese patrimonio.

Maribel Amador, de la delegación de Mayabeque, pidió considerar el protagonismo del pueblo en todas las acciones de defensa de la identidad cultural. “Junto con la actualización del modelo económico cubano, tenemos que llegar al pueblo con una cultura de esencia transformadora, para seguir defendiendo la Revolución”.

Al respecto, el delegado Tubal Páez dijo que “en la cultura el pueblo no es objeto, sino sujeto”.

Abel Prieto insistió en que la defensa de la identidad es una de las grandes batallas de la nación cubana e hizo aclaraciones sobre el lineamiento referido a la enseñanza artística y el reordenamiento de la red de instituciones culturales.

La presidenta de la comisión, Margarita González, explicó que los lineamientos definen las políticas, y pidió mantener la implementación, el cómo, para otros documentos.

En ese caso también cayó la idea planteada por dos delegados, de Villa Clara y Holguín, en relación con la práctica masiva del deporte en Cuba. Jorge Alberto y Francisco Batista coincidieron en la propuesta de incluir una mención a la comercialización y el desarrollo de la industria deportiva nacional y local. Es la garantía para apoyar con implementos la práctica masiva del deporte, opinó Batista.

El invitado Cristian Jiménez apoyó este parecer e informó que el organismo deportivo estudia, junto con la Industria Ligera, vías para ampliar las opciones.

La Comisión también pasó revista a los lineamientos referidos al empleo y los salarios, así como a uno de los puntos más debatidos por la población: la eliminación de la libreta de abastecimiento. Los delegados consideraron como magistral la explicación ofrecida al respecto la víspera por el compañero Raúl y no se extendieron en el análisis de ese aspecto.

Consideraron igualmente otras propuestas referidas a la organización y la normación del trabajo y el empleo de los recursos humanos en la empresa socialista cubana.

Sobre el reordenamiento laboral, el delegado por Artemisa, Ángel Arzuaga, subrayó la importancia de realizar ese proceso, “sin prisa pero sin pausa”, para eliminar las plantillas infladas y el paternalismo, tal y como se ha dicho.

Otro delegado, Lázaro González, consideró que velar por el proceso de idoneidad demostrada corresponde al proceso de dirección empresarial, también objeto de atención en otras comisiones.

Comisión 4: Agroindustria, Transporte y Comercio

Presidente: Adel Yzquierdo

Con el espíritu de ir a la esencia de las cosas, como convoca el Informe Central al Congreso, se desarrolló la primera jornada de la Comisión 4, encargada del examen de las políticas sectoriales (agroindustria, transporte y comercio). Como preámbulo, el delegado Adel Yzquierdo, conductor del debate, expuso las estadísticas generales sobre las opiniones originadas en el país durante el proceso de análisis del Proyecto de Lineamientos, en lo referido a los capítulos VII, X y XII.

Acerca de la política agroindustrial (VII), los presentes expresaron consenso sobre la solicitud de las delegaciones de Villa Clara y Guantánamo, consistente en adicionar que el acceso directo a insumos y equipamiento incluya, además de las formas productivas (UBPC, cooperativas y granjas estatales) a los productores individuales, de manera que ellos puedan acceder a los recursos oportunamente.

Los delegados guantanameros sugirieron darle mayor fuerza a asegurar una adecuada correspondencia entre la calidad y los precios de los insumos que hoy se ofertan.

En relación con el lineamiento vinculado al sistema de acopio y comercialización de producciones agropecuarias, Noel Rodríguez Cárdenas, de Villa Clara, transmitió el interés de incorporar el compromiso de perfeccionar la actividad de beneficio de los productos en aras de mejorar la relación calidad-precio.

Alfredo González, delegado por Ciego de Ávila, y María del Carmen Concepción, de Pinar del Río, apuntaron que para lograr eficiencia es preciso evitar las trabas que hoy impiden la llegada de los recursos necesarios a los productores.

En cuanto al papel regulador del Estado en la formación de precios de acopio de aquellos productos agropecuarios que sustituyen importaciones o generan exportaciones, la delegación de Guantánamo propuso tomar en cuenta el comportamiento de los precios en el mercado internacional. Adel Yzquierdo añadió que la sustitución de importaciones no puede ser a todo costo; ella lleva el tino de calcular cuánto cuesta y si es prudente acometerla o buscar una alternativa apropiada.

La necesidad de continuar el desarrollo del programa ganadero en las ramas vacuna, porcina, avícola y de ganado menor, para aumentar la producción de proteínas, tal como se plantea en uno de los lineamientos, se fortaleció con la propuesta de delegados de Villa Clara y Artemisa, quienes sugirieron incorporar al documento el tema relacionado con el desarrollo genético de los rebaños y a los búfalos como unas de sus ramas.

Al delegado Emilio Triana, de Pinar del Río, correspondió trasladar una opinión de sus coterráneos, que trata del aseguramiento a los programas de producción de arroz, frijol y maíz, al que se añadió por consenso la soya y otros granos. Julio Alfonso Rubí, de Sancti Spíritus, abundó en la necesidad de incluir la soya, producto que hoy representa el 12 % de lo que el país importa en alimentos.

A propuesta del delegado Emilio Triana, de Pinar del Río, la comisión sugirió que el lineamiento relacionado con el programa integral de plantaciones forestales, incluyera el mantenimiento y conservación de las mismas. Más adelante, se logró consenso sobre el imperativo de priorizar las medidas que incentiven la presencia de jóvenes en el sector agropecuario, y en particular propiciar la entrega de tierras en usufructo como vía de empleo, tema que generó la inclusión de un nuevo lineamiento.

Un profundo debate se originó alrededor del lineamiento que trata sobre la concentración de las inversiones en los productores más eficientes, teniendo en cuenta las características territoriales y el vínculo con la industria, dirigiéndolas prioritariamente al riego, a la recuperación de maquinaria agrícola y al equipamiento industrial, concepto al que Eduardo Almanza, de Camagüey, sugirió agregar el transporte especializado, que tiene que ver con el traslado de las viandas, el ganado y el acopio de leche, entre otros.

Sobre la reorganización de la actividad de riego y los servicios de maquinaria agrícola para lograr el uso racional del agua, los guantanameros sugirieron añadir el tema del drenaje de los suelos. A partir de una observación del joven delegado Geobedys Nicot, de Sancti Spíritus, se decidió sugerir que en la implementación del lineamiento dedicado a la preservación y rehabilitación de los recursos naturales, se oriente con más energía la penalización por los impactos generados contra el medio ambiente.

Necesario resultó el debate del lineamiento dedicado a la ejecución de la transformación gradual de la agroindustria alimentaria, incluyendo el desarrollo local. Noel Rodríguez, de Villa Clara, sugirió que ese tema debe analizarse en función del crecimiento agropecuario de cada territorio. En Camagüey, por ejemplo, la producción lechera no siempre cuenta con respaldo en la capacidad de procesamiento industrial.

Gustavo Rodríguez, invitado al Congreso, explicó que la transformación de la agroindustria hay que desagregarla en tres partes fundamentales: la pequeña industria, la mediana industria y la industria nacional. Al respecto, la delegada María del Carmen Concepción añadió que en la proyección estratégica económica (2011-2015), los ministerios implicados en el ciclo productivo han trabajado de manera integral, y eso ha permitido presentar un plan de inversiones acorde a las necesidades reales de cada territorio.

El tema de la producción azucarera llegó a la Comisión 4 con la discusión del lineamiento que propone incrementar de forma sostenida la producción de caña, priorizando el reordenamiento de las áreas para lograr acercamiento al central. La delegación de Camagüey defendió el criterio de reordenar las áreas cañeras, con énfasis en las que están bajo riego. El invitado Orlando García especificó que las áreas con riego solo representan hoy el 3 %. Cifra que deja clara la importancia de potenciar la siembra en suelos secanos, fundamentalmente en los alrededores de los centrales.

Por consenso se aprobó la propuesta villaclareña al lineamiento que demanda el aumento de la producción de azúcar y derivados de la caña, para lograr ingresos en divisa que permitan financiar los gastos totales de operaciones y de las inversiones, a lo que se añadió las reparaciones. Adel Yzquierdo redondeó el tema reconociendo que ese es un problema a resolver en nuestros centrales, porque no basta con tener caña, la industria tiene que funcionar.

A Roberto González, delegado por Mayabeque, correspondió la propuesta de un nuevo lineamiento, dirigido a garantizar la producción, beneficio y conservación de las semillas. Este lineamiento, sentenció Gustavo Rodríguez, es expresión de algo que nos advirtió el compañero Raúl Castro en el Informe Central. Ya existe un decreto sobre este tema, pero nunca se hizo un reglamento y nunca se implementó. El papel se engavetó y se convirtió en letra muerta.

Con especial interés se intercambió sobre el programa de recuperación y desarrollo del ferrocarril, empeño que pasa por asegurar disciplina, eficiencia y la erradicación de los lamentables accidentes que cobran vidas humanas y hacen mella significativa a la economía nacional.

César Arocha, invitado al Congreso, se refirió al enfrentamiento a los hechos vandálicos, ofensiva en la que intervienen múltiples factores y no es exclusiva del sector del Transporte, sino que involucra a otros organismos e instituciones que igualmente batallan contra las indisciplinas sociales, tal y como se recoge en el Informe Central.

Además de la reanimación del ferrocarril, hoy día se labora también en acciones de desarrollo como la nueva ruta Habana-Mariel, señaló Antonio Enrique Lussón.

Surtido, calidad y precio fueron los elementos que acapararon la atención de los delegados en el examen de la política para el comercio expresada en los lineamientos.

De manera general, los delegados coincidieron en destacar el compromiso permanente de tener en cuenta las necesidades básicas de la población, y en consecuencia establecer prioridades para satisfacerlas. Sucede que una sociedad organizada en beneficio de su población tiene que adoptar una economía donde prime la planificación y no el mercado.

Al abundar sobre el tema, Santiago Pérez, delegado por Mayabeque, especificó que establecer esa economía planificada no quiere decir que se le dé la espalda al mercado, porque para ser eficientes y óptimos en cada gestión estamos en el deber de estudiar los elementos macro y micro-económicos que lo componen.

César Arocha reafirmó que el fundamento medular de los lineamientos es que el Estado socialista mantiene la propiedad de los principales medios de producción, pues ello es la expresión de la voluntad del pueblo y la garantía de su independencia económica.

Comisión 5: Industria, Energía, Política para el Turismo, Construcción, Vivienda y Recursos Hidráulicos.

Presidente: Ramiro Valdés Menéndez.

Elevar la eficacia de los servicios de reparación y mantenimiento de los equipos eléctricos de cocción con vistas a lograr su adecuado funcionamiento fue uno de los Lineamientos analizados y aprobados en la Comisión 5 que abordó los temas relativos a Industria, Energía, Política para el Turismo, Construcción, Vivienda y Recursos Hidráulicos.

Se trata de uno de los 36 Lineamientos nuevos, adicionados al proyecto original luego del amplio debate de que fue objeto el documento entre los cubanos, y un punto que suscitó más de 7 000 opiniones en todo el país.

Es uno de los temas que más preocupan a la población y en cuya solución ya se trabaja. Setenta y siete mil equipos de cocción se reportaban fuera de servicio en diciembre del año pasado, y al cierre de marzo esa cifra había disminuido a 21 000.

Según informó Joaquín Carvajal, el plan de este año con vistas a la reparación de dichos enseres supera los 27 millones de dólares, y está en marcha un programa para la producción en el país de algunos de los mismos, con el objetivo de lograr la sostenibilidad del plan.

Del total de 27 millones de dólares previstos en ese propósito, diez millones se dedicarán a la importación de resistencias que aseguren el buen funcionamiento de cocinas eléctricas, ollas arroceras y multipropósito.

En similar dirección también se acordó proponer el estudio de la venta liberada de combustible doméstico y de otras tecnologías avanzadas de cocción como opción adicional y a precios no subsidiados: también un Lineamiento emanado de los debates populares que precedieron al análisis de los delegados al VI Congreso del Partido.

El propósito de ofertar de forma liberada y a precios no subsidiados otros combustibles para uso doméstico, brindará formas más flexibles que satisfarán de mejor manera las necesidades de los consumidores, se analizó.

En el caso de las “otras tecnologías avanzadas de cocción”, se trata de que se brinden opciones adicionales a la población de equipos con mejores prestaciones y más eficientes, tales como cocinas eléctricas de varias hornillas, de cerámica o por inducción, sin subsidios, y logrando que estos equipos tengan asegurados no solo el año de garantía sino, también, la denominada posventa, como lo establecen las regulaciones para la protección al consumidor.

No obstante, se ratificó que lo mejor para la salud económica del país sigue siendo cocinar con electricidad, con la salvaguarda de que existan las piezas de repuesto para los equipos.

Tomás Benítez, invitado al Congreso, explicó que, al mes, para un núcleo familiar promedio de cuatro personas, al Estado le costaría más de tres dólares adicionalmente por cada uno si estos, en lugar de cocinar con electricidad, lo hicieran con gas licuado.

Casi el 70 % del total de las familias cubanas cocina hoy con electricidad. Si ellas lo hicieran con gas licuado, ello significaría una erogación de divisas muy elevada para el país.

En el aspecto de la Energía también se debatió acerca de la propuesta de proseguir el programa de rehabilitación y modernización de redes y subestaciones eléctricas y la eliminación de zonas de bajo voltaje, así como avanzar en la electrificación de zonas aisladas del sistema electroenergético, según el programa aprobado.

Presidida por el delegado Ramiro Valdés Menéndez, la Comisión 5 también profundizó en las potencialidades para recuperar e incrementar la producción de materiales destinados a la construcción, que aseguren los programas inversionistas (turismo, viviendas, industriales, entre otros), la expansión de las exportaciones y la venta a la población.

Igualmente se acordó proponer el de-sarrollo de producciones con mayor valor agregado y calidad, y lograr incrementos significativos en los niveles y diversidad de las producciones locales de los materiales de construcción, con la divulgación de sus normas de empleo.

En esta dirección, se analizó que la oferta de materiales de construcción aún no satisface la demanda. En función de revertir esa situación, existe un programa para incrementar la producción local de esos insumos, lo que debe evitar, entre otros handicaps, el traslado de los mismos desde distancias lejanas con mayor gasto de combustible.

Otro aspecto abordado fue el desarrollo y fomento de nuevas producciones dirigidas a los programas de viviendas, tomando en cuenta que la situación en ese ámbito es tensa, y que si los inmuebles ya existentes no se reparan, em-peorarán. En tal sentido, Ramiro Valdés puntualizó que de lo que se trata es de ir rescatando de abajo hacia arriba.

Según se expresó en la Comisión, en el empeño de mantener y reparar viviendas, cobra fuerza la solución con medios propios.

Asimismo quedó propuesto en los Lineamientos que la construcción de casas deberá organizarse sobre la base de la adopción de nuevas modalidades que incluyan también una significativa proporción de esfuerzo propio, así como otras vías no estatales.

Objeto de análisis, asimismo, fue lo relacionado con la adquisición de viviendas. La Comisión acordó elevar al plenario que se establezca la compraventa de las mismas, y flexibilizar otras formas de transmisión de la propiedad de inmuebles (permutas, donación¼ ) entre personas naturales, así como se agilicen los trámites para la remodelación, rehabilitación, construcción y arrendamiento, con el objetivo de facilitar la solución de las demandas habitacionales de la población.

Elevar la eficiencia en las construcciones a partir de sistemas de pagos por resultados y calidad, y la aplicación del doble turno en las obras donde sea factible, así como aumentar el rendimiento del equipamiento tecnológico y no tecnológico e introducir nuevas tecnolo-gías, fueron otros aspectos ampliamente analizados por los delegados.

Durante el debate afloraron los criterios acerca de la falta de motivación para el desempeño de oficios básicos como la albañilería, algo que, se dijo, produce inestabilidad laboral en una fuerza como esa, tan necesaria al país.

En esa dirección, se remarcó en la necesidad de crear escenarios propicios para que los hombres ganen por lo que hagan, para que en las obras donde estén los recursos haya organización y, en definitiva, se trabaje con mayor eficiencia y eficacia.

En cuanto a la esfera turística, más de 60 millones en moneda convertible de pérdidas acarreó al país la práctica de vacaciones subsidiadas a los usuarios nacionales. Tal oferta de lo que fue identificado también como “turismo subsidiado” o “por la libreta” afectó la iniciativa del sector para buscar nuevos ingresos, y provocó altos costos a empresas cuyas operaciones estaban destinadas a ese fin.

La decisión, en diciembre del 2008, de eliminar ese tipo de subsidios, buscó una reducción gradual de esas pérdidas, algo que se ha venido materializando, informó Manuel Marrero Cruz, quien enfatizó que de seguir con el subsidio, no hubiéramos podido encaminarnos a la eficiencia.

También señaló la necesidad de fomentar el turismo nacional con iniciativas que aprovechen las posibilidades existentes y buscar nuevas ofertas, pero no volver atrás.

Un aspecto acotado en varios de los Lineamientos acerca del tema fue el rescate para el turismo de los valores histórico-culturales de cada comunidad del país.

Asimismo, se recogió el propósito de crear, diversificar y consolidar de forma acelerada servicios y ofertas complementarias al alojamiento, con la prioridad para el turismo de salud, marinas y náutica, golf e inmobiliarias, turismo de aventura y naturaleza, parques temáticos, crucerismo, historia, cultura y patrimonio, convenciones, congresos y ferias, entre otras. También se incluye el estudio de las potencialidades en la costa sur.

La actividad no estatal en alojamiento, gastronomía y otros servicios se continuará desarrollando como oferta turística complementaria a la estatal.

Prestar atención prioritaria al impacto ambiental asociado al desarrollo industrial existente y proyectado; ejecutar los programas para la exploración y explotación de pequeños yacimientos de minerales; incrementar la producción de fertilizantes; avanzar en la sustitución de importaciones de herbicidas y en la modernización de las capacidades de producción de cloro y sal, según lo previsto, fueron otras de las sugerencias.

Igualmente se debatió acerca del incremento de la capacidad de refinación de crudo, para alcanzar volúmenes que permitan seguir reduciendo importaciones.

Amplios fueron los análisis también en cuanto a la necesidad de potenciar la producción de artículos de goma, el recape de los neumáticos y reciclarlos cuando hayan perdido su vida útil.

Los delegados recordaron que la cultura del reciclaje implica un concepto ambiental y, por tanto, indispensable.

Rica en debates, en la Comisión 5 se analizaron 70 Lineamientos y se les hicieron modificaciones a 20, para lo cual se escucharon 159 intervenciones. Los delegados formularon un Lineamiento adicional, referido al desarrollo de la industria de suplementos dietéticos y medicamentos naturales.

Todas las propuestas pasan al plenario este lunes en la tarde, para su análisis y aprobación definitivos.

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